"Hasta el día de ayer, sin identificar, 315 personas, que no se pudo identificar porque ni fue reconocido ni al capturarle la huella dactilar (…) pudimos asociarlo a una identificación; eso es el 7 % del total de personas fallecidas", dijo Rodríguez en una rueda de prensa en Caracas.
El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 ha dejado, según cifras ofrecidas por el representante chavista, 4.333 fallecidos y a casi 18.000 personas sin hogar.
Venezuela no ha ofrecido una cifra actualizada desde hace semanas de desaparecidos tras el doble sismo -plataformas independientes sitúan en casi 30.000 las personas aún no contactadas-, pero Rodríguez aseguró que no las están ocultando, pues desde el día después del doble terremoto dan la cifra de personas que fallecieron, que es la única certeza que tienen.
"Nosotros no podemos manejarnos en base a especulaciones, sino que tenemos que manejarnos en base a la realidad", justificó el también hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ante la pregunta de los medios de una falta de información en ese sentido.
Además, también atajó las críticas de que el proceso de desescombro está siendo lento, alegando que precisamente así debe ser, pues el Gobierno venezolano aún confía en que pueda haber gente con vida sepultada.
"Esta etapa (de remoción de escombros) tiene que ser de manera lenta porque si se hace de manera abrupta y se meten máquinas de gran calado y se mueven grandes cantidades, no sabemos si podemos llevarnos una vida humana en ese proceso y por otra parte los familiares quieren rescatar los cuerpos de los familiares que fallecieron", alegó Rodríguez.
Con respecto a las personas no identificadas, el chavista rechazó que estén siendo enterradas en fosas comunes, y explicó que en el cementerio La Esperanza, ubicado a unos 25 kilómetros del núcleo urbano de Catia La Mar (una de las zonas afectadas), se están enterrando estos cuerpos después de haberles sido tomadas muestras para su identificación futura.
EFE pudo constatar el viernes, desde la distancia, que en este cementerio se está trabajando para una ampliación que tenga capacidad para "unas 2.000 o 3.000 tumbas" más, según dijo un trabajador.
Además, el proceso de sepultura se está realizando en varias hileras, donde en cruces blancas se coloca el nombre o un número para los no identificados, además de flores y piedras que delimitan el nicho.
"A cada una de estas personas se le tomó una impresión fotográfica de su dentadura, a cada una de estas personas fallecidas se le tomó cuando se podía una huella dactilar, pero también se le tomó una muestra de piel para tomarle muestra del ADN al ser querido que venga a buscarlo para indentificar y entregárselo", dijo.