La medida estará vigente hasta "la saturación del mercado interno" o el establecimiento de un mercado petrolero común dentro de la Unión Económica Euroasiática (UEE) de la que forma parte Kirguistán.
También fueron suprimidas las restricciones a la importación de derivados de petróleo por carretera.
Las autoridades locales buscan así blindar sus reservas de combustible ante las dificultades que surgieron en Rusia, el principal exportador del país asiático, debido a los ataques ucranianos contra las refinerías.
A principios de julio, Kirguistán ya solicitó ayuda a Kazajistán, Azerbaiyán, Uzbekistán, Turkmenistán y Bielorrusia para el suministro de combustible.
Según medios internacionales, el 90 % de los suministros de hidrocarburos de Kirguistán provienen de Rusia, donde actualmente existe una crisis de falta de combustible debido a los constantes ataques ucranianos contra la industria petrolera y la infraestructura logística.
A las vez, Moscú asegura que la situación está bajo control y que las dificultades son temporales.
Rusia advirtió además a Ucrania contra la continuidad de los ataques y prometió responder con más fuerza a los bombardeos enemigos en la retaguardia rusa.