La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) anunció -en un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada a este cuerpo militar- que ha quemado y destruido "el principal centro estadounidense de preparación y apoyo militar en Asia Occidental", situado en Mina Abdullah, en la costa sur de Kuwait.
El Ejército kuwaití, por su parte, confirmó en X que sus soldados "están enfrentando ataques de aviones no tripulados hostiles tras la agresión iraní", por lo que se activaron nuevamente las sirenas de alarma en el país -que alberga bases militares de EE.UU.-, sin ofrecer más detalles al respecto.
En otro escrito, la IRGC anunció la destrucción de un centro de mando y control en Baréin, presuntamente utilizado por militares estadounidenses, que contaban allí con "grandes almacenes de piezas y equipos".
En esta ofensiva, la Guardia iraní asegura haber destruido también "los tanques de combustible de la Quinta Flota estadounidense en este país", donde Washingon también cuenta con equipos de defensa para la región del Golfo Pérsico.
El Ministerio de Interior de Baréin, igual que el martes, informó de la activación de sistemas de alarma en vista de ataques de los que hasta ahora no ofrece un balance pormenorizado.
Por otra parte, Tasnim indicó que la República Islámica ha lanzado nuevos ataques contra la base de Al-Azraq, en Jordania, "donde se encuentran los cazas F-18 y grandes depósitos de equipos del Ejército estadounidense".
Esta instalación, añade el escrito, "fue blanco de ataques con drones por segunda vez", un día después de que Amán confirmase la intercepción de cuatro misiles procedentes de Irán, sin reportes de daños o heridos, según una nota de la agencia estatal Petra que citaba una fuente militar.
Los últimos ataques de Teherán se producen tras la reimposición el martes del bloqueo de EE. UU. sobre el estrecho de Ormuz -por donde en tiempos de paz transita el 20 % del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado-, en medio del nuevo recrudecimiento del conflicto.
La guerra vive una nueva escalada desde la semana pasada, cuando Trump dio por acabado el acuerdo marco del alto el fuego con la República Islámica que él firmó el 17 de junio ante -denunció- los persistentes ataques de Teherán a los barcos que navegan por Ormuz.