Las piezas, de gran valor histórico, consisten en una figura antropomorfa de Nayarit que se encontraba en el Met, un cuenco de estilo Xochipala y un núcleo de microhojas de obsidiana de origen mexica, que regresan a México tras la ceremonia celebrada en la Fiscalía, informó el consulado.
La figura antropomorfa es de barro, decorada con aplicaciones y pintura, atribuida a artistas de Nayarit y elaborada aproximadamente entre los años 100 y 400 d.C.
La escultura, de unos 91 centímetros de altura, representa a un guerrero que porta un arma sobre el hombro y está ataviado con yelmo, arracadas, ajorcas y coraza. La obra está vinculada con el estilo Ixtlán del Río y con la tradición de las tumbas de tiro del Occidente de Mesoamérica.
El consulado reconoció la "actuación responsable" del Met y su disposición para revisar la procedencia de las obras bajo su custodia.
La restitución se determinó a partir de nueva información obtenida por la Unidad de Tráfico de Antigüedades de la Fiscalía y la investigación del museo.
El director del Met, Max Hollein, reiteró el compromiso del museo con las prácticas responsables de coleccionismo y destacó la importancia de continuar trabajando con México para ampliar el estudio, la presentación y el conocimiento del arte y la cultura mexicanos.
De acuerdo con el comunicado, el cuenco de estilo Xochipala data de entre los años 1200 y 900 a.C., mientras que el núcleo de obsidiana de origen mexica corresponde al periodo prehispánico.
Las tres piezas representan testimonios materiales de las sociedades que florecieron en el territorio mexicano y forman parte de la memoria histórica y la diversidad cultural de México, afirmó el cónsul Marcos Bucio, quien indicó que con esta restitución el país recupera fragmentos "irremplazables" de su memoria ancestral.
"Cada restitución exitosa fortalece los esfuerzos internacionales contra el saqueo, desalienta la comercialización ilícita de bienes arqueológicos y reafirma que el patrimonio cultural debe ser protegido para beneficio de las generaciones presentes y futuras", señaló.
Es la sexta ocasión en que la Unidad de Tráfico de Antigüedades colabora con el consulado en procesos de recuperación y restitución de bienes.
Durante los últimos cinco años, el consulado ha contribuido a la recuperación de más de 2.400 piezas arqueológicas y documentos históricos mediante la cooperación con autoridades estadounidenses, instituciones académicas, museos, coleccionistas y especialistas.