"El primer ministro (Burnham) habló con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, poco después de asumir el cargo esta tarde", confirmó un portavoz del 10 de Downing Street, oficina y residencia oficial del jefe de Gobierno británico.
Burnham aprovechó su primera llamada con Trump para felicitarle por el "éxito" del Mundial de Fútbol, le explicó sus planes para el Reino Unido bajo su gobierno, con especial atención en la elevar la "reindustrialización" y el "crecimiento" en todo el país, y dijo que la defensa y la seguridad estaban en lo más alto de su agenda de prioridades.
El que fuese alcalde de Mánchester en los últimos nueve años también le dijo a Trump que esperaba poder mostrarle lo que esta ciudad del noroeste inglés "puede ofrecer" en una futura visita, después de que el presidente estadounidense se refiriese a él como "el alcalde de un pueblo" y lo calificase como "extremamente liberal", lo que en términos de lenguaje político de Estados Unidos significa izquierdista.
Por su parte, Trump le puso al día al nuevo primer ministro británico sobre la situación en Oriente Medio y Burnham reiteró que el Reino Unido está comprometido a garantizar la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Posteriormente, Burnham conversó con Zelenski, a quien reafirmó el "firme compromiso" del Reino Unido con Ucrania y subrayó que "no habría absolutamente ningún cambio" en el enfoque británico en lo que respecta a la presión sobre Rusia, de acuerdo con Downing Street.
Por último, el nuevo primer ministro británico habló esta tarde con la presidenta de la Comisión Europea, a la que le expresó que forjar una relación "más estrecha y ambiciosa" con la Unión Europea (UE) es "clave" para el éxito, tanto en el Reino Unido como en Europa.
Además, ambos acordaron que sus equipos trabajen en "estrecha colaboración" para la celebración de una cumbre bilateral entre el Reino Unido y la UE para "finales de año". La cita original estaba prevista para este mismo miércoles, pero ha sido pospuesta ante el cambio del liderazgo en el Gobierno británico.