Gobierno chileno evita manifestarse sobre proyecto para escuchar latido antes de abortar

Santiago de Chile, 20 jul (EFE).- El Gobierno de Chile evitó este lunes manifestarse sobre un controvertido proyecto de ley impulsado por la ultraderecha que busca obligar a las mujeres a escuchar los latidos fetales antes de abortar bajo las tres causales permitidas en el país.

"Mi foco como ministra es apoyar a las familias y que podamos incentivar la natalidad", dijo la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, al ser preguntada en una rueda de prensa por periodistas.

"Sabemos que hay muchos factores que influyen (en la crisis de natalidad) y, por eso, el presidente cuenta hoy día con la Comisión Chile Renace que está haciendo una investigación profunda para conocer las causas”, agregó.

El proyecto, denominado 'Escucha su corazón', fue presentado hace semanas por un grupo de parlamentarios del ultraderechista Partido Nacional Libertario (que se declara opositor pero es afín al Gobierno) y del gobernante Partido Republicano, fundado por el presidente chileno, José Antonio Kast.

La iniciativa, que se hizo pública la semana pasada y generó un aluvión de críticas, busca modificar el Código Sanitario para que, cuando una mujer solicite abortar, el médico le informe sobre si existe actividad cardíaca detectable en el feto y le "ofrezca" escuchar el latido.

El texto establece que la mujer tiene el derecho de rechazar el ofrecimiento pero, en ese caso, “el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo”, lo que en la práctica implica que está obligada a escuchar el latido si quiere seguir adelante con el aborto.

En Chile, el aborto es legal desde 2017 bajo tres causales: riesgo para la madre, inviabilidad fetal y violación.

Los impulsores del proyecto argumentan que el objetivo es fortalecer el consentimiento informado, mientras que desde la izquierda, el feminismo y la derecha tradicional con la que gobierna Kast calificaron el proyecto de "cruel".

El proyecto no es nuevo y replica iniciativas que ya se adoptaron en Hungría en 2022, bajo el Gobierno de Viktor Orbán, y en la región española de Castilla-León, gobernada por una coalición entre el movimiento de ultraderecha Vox y el conservador Partido Popular.También hay legislaciones similares en varios estados de Estados Unidos, como Kentucky o Texas.

Kast, declarado antiabortista y padre de nueve hijos, prometió en campaña no dar la «batalla cultural» y centrarse en las principales preocupaciones de los chilenos: la delincuencia y la economía.

La actual ministra de la Mujer, Judith Marín, conocida por su beligerante posición antiabortista, aún no se ha pronunciado sobre la polémica medida, pero desde el Ejecutivo indicaron la semana pasada que es una iniciativa parlamentaria y no gubernamental.

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