"Actualmente se está llevando a cabo una investigación detallada sobre la escala y los datos precisos de la filtración, por lo que es difícil confirmarlo con certeza. Según la información actual, parece haber sido una filtración de una magnitud significativa", declaró este martes el portavoz del Ministerio de Exteriores, Park Il, durante una rueda de prensa.
Fuentes consultadas por Yonhap apuntaron a que la información personal de todos los diplomáticos surcoreanos podría haberse filtrado tras el ciberataque, incluidos aquellos jubilados.
El sistema contenía aproximadamente 10.000 registros, lo que representa el número máximo posible de personas afectadas.
El portavoz, al ser preguntado sobre la posibilidad de que Corea del Norte esté detrás del incidente, no descartó el extremo: "Hasta el momento el análisis técnico para determinar la autoría del ciberataque es insuficiente. Estamos realizando la investigación sin descartar ninguna posibilidad".
En la víspera, la cartera ministerial explicó en un comunicado que el ataque vulneró la seguridad del sistema de la academia diplomática estatal entre abril de 2025 y febrero de 2026, y aseguró que ha implementado medidas para bloquearlo y reforzar la seguridad.
El ministerio "está haciendo todo lo posible para evitar mayores daños", agregó.
A principios de año, una agencia gubernamental notificó a Exteriores sobre un acceso sospechoso al sistema de la academia, momento en el que el ministerio bloqueó el sistema, que permanece cerrado desde entonces, e inició una investigación.
Las autoridades explicaron que el sistema afectado es una plataforma educativa que almacena vídeos didácticos y los nombres de los alumnos, pero remarcó que "por el momento resulta difícil determinar" el alcance de la filtración.