El Ejecutivo denunció en un comunicado lo que describió como un "ataque terrorista" contra el buque "Encelia", operado por una empresa saudí, que se incendió tras ser alcanzado mientras navegaba en el mar Rojo, aunque no se registraron víctimas.
Sostuvo que la reivindicación pública por parte de los hutíes de los ataques contra buques civiles y el suministro mundial de energía "demuestra una vez más su naturaleza terrorista", acusando al grupo de amenazar la seguridad regional e internacional y de agravar la crisis humanitaria en el Yemen.
El Gobierno rechazó las afirmaciones de los rebeldes sobre el bloqueo de las zonas bajo su control, y afirmó que cientos de barcos que transportaban alimentos, combustible y mercancías seguían llegando a puertos controlados por los hutíes.
Asimismo, atribuyó la crisis humanitaria del país a lo que denominó la "economía de guerra" de los rebeldes y al saqueo de los recursos estatales.
El comunicado señaló que la reciente escalada reflejaba "agendas externas" destinadas a "aumentar las tensiones" regionales e "interrumpir el suministro energético mundial y el comercio internacional en beneficio de Irán".
También advirtió a los hutíes de que no jugaran "con el destino del pueblo yemení" y afirmó que las fuerzas gubernamentales continuarían sus esfuerzos para proteger el territorio, las aguas territoriales y el espacio aéreo del Yemen, y para restablecer la autoridad estatal en todo el país.
La nota llega horas después de que las autoridades saudíes informaran de que el buque "Encelia", operado por una compañía saudí, había sido atacado mientras navegaba en el mar Rojo, provocando un incendio en la proa.
Las autoridades saudíes aseguraron que todos los tripulantes se encontraban a salvo y que las autoridades competentes habían tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad del buque.
Mientras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves en una publicación en su red Truth Social que responsabilizará a Irán si los hutíes del Yemen continúan sus ataques contra buques saudíes y les amenazó a ambos con un "severo castigo militar".