Los Estados del CCG y el reino hachemita expresaron en un comunicado "su postura unificada al condenar la continua agresión perpetrada por Irán y sus aliados contra sus territorios", que en las últimas semanas se han intensificado por la escalada entre Estados Unidos e Irán.
"Estos ataques se han intensificado particularmente contra Baréin, Kuwait y Jordania, e incluyen ataques contra instalaciones energéticas, plantas desalinizadoras, puertos, aeropuertos y otros objetivos civiles", denunció la nota.
Los siete países subrayan que estos ataques en curso "constituyen actos flagrantes de agresión que violan" la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y la Resolución del Consejo de Seguridad, así como compromisos explícitos "asumidos por Irán en virtud del memorando de entendimiento" que firmó con Washington.
Asimismo, los Estados reafirmaron "su derecho inherente a la legítima defensa, individual o colectiva, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de la ONU, y a adoptar todas las medidas legales necesarias para proteger su soberanía, territorio, ciudadanos, buques mercantes e infraestructura crítica frente a estos ataques".
Instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a emitir "una resolución urgente exigiendo el cese inmediato de la agresión iraní, reconociendo el derecho de los Estados afectados a la legítima defensa y ejerciendo su potestad jurídica para considerar medidas adicionales si estos ataques sistemáticos y atroces no cesan".
Por último, transmitieron su "plena solidaridad" a Arabia Saudí y "su completo apoyo a las medidas legítimas que está adoptando" en relación con el conflicto con los rebeldes hutíes del Yemen, respaldado por Irán.
El CCG está compuesto por las seis potencias económicas del golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Baréin y Kuwait, que están siendo objetivo de ataques iraníes en el marco de sus ataques de represalia contra intereses estadounidenses en esos países desde el inicio de la guerra a finales de febrero.