El fuego da tregua en España pero las "tormentas de fuego" agravan el incendio de Francia

Madrid/Burdeos, 28 jul (EFE).- Los grandes incendios forestales que han devastado el centro y otras partes de España comienzan a dar una tregua antes de la llegada de una nueva ola de calor, pero en Francia las llamadas 'tormentas de fuego' agravan el megaincendio de la Gironda (suroeste) que ha quemado ya 42.000 hectáreas.

Aunque aún siguen activos, los incendios de Madrid, Ávila y Toledo (centro) y de Castellón (este) evolucionan de forma favorable este martes, a la espera de la llegada mañana de una nueva ola de calor que hará subir los termómetros hasta los 42 grados en algunas zonas de España.

Mientras tanto Francia sigue concentrando sus esfuerzos en el megaincendio de la Gironda, al suroeste de Francia, para evitar que las llamas alcancen Burdeos, a 20 kilómetros, también con la mirada puesta en la ola de calor que puede complicar las labores de extinción de un fuego "inédito".

Se empieza a vislumbrar "la luz al final del túnel", aseguró este martes en una rueda de prensa el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aunque advirtió de que las próximas horas y días serán "especialmente complejas" ante la ola de calor que se podrá extender hasta la próxima semana.

Focos tan críticos como los declarados en Madrid (con unas 28.000 hectáreas quemadas), Ávila (el incendio más grande de la historia reciente, con 50.000 hectáreas arrasadas), Toledo (2.000 hectáreas) y Castellón (unas 8.500 hectáreas) han contenido su avance tras jornadas de máxima tensión.

En lo que va de año, la superficie quemada en España asciende ya a 173.651,46 hectáreas, casi seis veces más que en el mismo periodo de 2025 (29.817 hectáreas), según datos del Gobierno. Además, ha habido 35 grandes incendios forestales, frente a los 7 identificados durante el mismo tramo en 2025.

El respiro meteorológico ha posibilitado la suspensión de las órdenes de evacuación y el inicio del retorno progresivo a sus hogares de miles de vecinos en los municipios afectados.

Para paliar los efectos devastadores de esta oleada de incendios, el Consejo de Ministros ha declarado zonas afectadas por una emergencia de protección civil a más de doscientos episodios catastróficos distribuidos en catorce comunidades autónomas.

Esta medida activará un amplio paquete de ayudas económicas directas por daños personales y materiales, beneficios fiscales y fondos para la reparación de infraestructuras golpeadas por el fuego.

En Francia, la situación continúa siendo crítica debido a un megaincendio desatado en la región de la Gironda, que se originó el miércoles pasado en la zona de la turística bahía de Arcachón, que ha arrasado ya 42.000 hectáreas y se sitúa ya a escasos quince kilómetros de la ciudad de Burdeos.

Los equipos antiincendios han logrado estabilizarlo de manera que la superficie calcinada se mantiene en 42.000 hectáreas, aunque eso no implica que no progrese, según explicó en una comparecencia de prensa la prefecta (delegada del Gobierno) de la Gironda, Sophie Brocas, ya que durante la jornada hubo que combatir 14 reavivamientos en zonas ya recorridas por el fuego.

Las autoridades atribuyen la extrema virulencia e imprevisibilidad de este fuego a las llamadas 'tormentas de fuego' o pirocumulonimbos, un fenómeno meteorológico generado por la propia intensidad del incendio que crea gigantescas nubes capaces de cambiar la dirección del viento, lanzar brasas a gran distancia y provocar nuevos focos.

Este comportamiento excepcional ha arrasado al menos 240 casas y ha obligado a desplegar un operativo masivo compuesto por cerca de 2.750 bomberos, 1.440 miembros de las fuerzas del orden, 18 aviones y voluntarios que intentan frenar el avance de las llamas.

Además, más de 220.000 personas de 23 localidades tuvieron que abandonar sus hogares, en la que es la mayor evacuación de población en Francia desde la Segunda Guerra Mundial. Este martes fue el turno de 4.000 residentes de Lacanau, a los que se pidió que busquen refugio en otra parte, al considerar insegura la zona.

Francia vive un récord histórico de fuegos, con 116.000 hectáreas calcinadas hasta la fecha, muy por encima de las cifras en el peor año hasta ahora, 2022, cuando se quemaron en toda la temporada unas 70.000 hectáreas.

Además, este martes el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez, anunció que se han detenido 184 personas desde el comienzo del verano con acusaciones relacionadas con los incendios.

El escenario de emergencia forestal se extiende a otros puntos del sur de Europa. En Grecia, un incendio declarado en la isla de Paros, en el archipiélago de las Cícladas, obligó a las autoridades a dictar la evacuación preventiva de cuatro zonas del suroeste del turístico territorio insular.

El fuego, originado este martes cerca de un vertedero central y atizado por fuertes vientos y temperaturas superiores a los 35 grados, avanza sobre vegetación baja en una isla abarrotada por decenas de miles de turistas.

Decenas de bomberos, apoyados por medios aéreos y efectivos procedentes de islas vecinas y de Atenas, se emplean a fondo para frenar las llamas antes de que alcancen los principales núcleos urbanos de esta isla, que tiene una población de unas 14.000 personas y recibió el año pasado cerca de un millón de turistas.

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