"Tenemos que enmarcar este último episodio en una serie de otros hechos que vienen ocurriendo entre Brasil y Argentina por diferencias políticas e ideológicas", dijo Quirno en una entrevista con la emisora argentina Radio Mitre.
Durante su discurso en la convención del Partido Liberal (PL) de Brasil en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro (hijo del expresidente), el mandatario argentino calificó el pasado sábado a da Silva de "ladrón" y le recriminó "diseminar el socialismo" en América Latina.
Después el presidente argentino acusó al Gobierno de Brasil de haber financiado una campaña contra Argentina en redes sociales durante el Mundial, con el apoyo de México y el Partido Demócrata de Estados Unidos.
El canciller no se disculpó oficialmente por las declaraciones de Milei y aseguró que el Gobierno argentino no contempla una ruptura de relaciones con Brasil. "No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional", afirmó.
Sobre la participación de Milei en el acto partidario en Brasil, Quirno dijo: "Evidentemente apoya a la familia Bolsonaro" y señaló que las diferencias entre ambos países responden a visiones políticas contrapuestas.
"Son diferencias ideológicas muy marcadas", expresó.
En términos similares se expresó este martes el portavoz del Gobierno argentino, Adrián Ravier, quien afirmó en una rueda de prensa: "No creemos que esto va a impactar en la parte diplomática de los dos países, o por lo menos del lado argentino. No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que comercian".
Sobre la llamada a consultas del Gobierno de Brasil a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, el canciller Quirno indicó que su Gobierno espera su regreso para "seguir desarrollando la extensa agenda.