Estudiante atropellado dejó la UTI, pero sigue en coma

Hombre tendido en el suelo con herida en la pierna, rodeado por testigos y un motociclista con casco atento a la situación.
El estudiante resultó con algunas lesiones, por lo que fue derivado para su atención en un sanatorio privadoGentileza

Iván Sosa, el estudiante que fue atropellado sobre la calle General Santos, finalmente dejó terapia intensiva tras casi un mes del accidente de tránsito. Estando en coma, enfrenta una larga rehabilitación, pero la familia tiene fe y “deja en manos de Dios”. Asimismo, para la reucuperación de Iván, apelan a la solidaridad de la gente para cubrir los millonarios costos.

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Iván, el estudiante de 14 años del Colegio Técnico Javier que fuera embestido por un automóvil sobre la avenida Santísimo Sacramento de Asunción casi un mes atrás, logró salir de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) pediátrica del Instituto de Previsión Social (IPS).

La noticia devolvió el aliento a sus seres queridos y a toda la comunidad educativa, aunque el joven continúa en estado de coma y enfrenta un delicado proceso de recuperación que requerirá un enorme esfuerzo humano y cubrir los gastos de rehabilitación que asciende a G. 3 millones por día.

El accidente de tránsito que cambió la vida del adolescente ocurrió el pasado 24 de agosto en el barrio Trinidad de Asunción, cuando Iván salía de su jornada escolar y pretendía cruzar la calle por la franja peatonal. En ese momento, un automóvil Toyota Ractis plateado, al mando de Alberto Zarza Brítez (46), lo arrolló y desplazó el cuerpo del menor a más de 22 metros sobre el asfalto.

El impacto le causó traumatismos y una fractura craneal de gravedad y el joven quedó en coma.

El desafío de la sala común

En conversación con ABC, Aldo Sosa, papá del menor, relató el emotivo pero complejo paso que acaban de dar. Relató que los médicos del IPS dispusieron su traslado a una sala de internación común debido a que el joven logró estabilizarse y ya no depende de respiradores ni monitores de presión.

El panorama médico sigue siendo sumamente delicado y de cuidado constante. Como consecuencia de las graves secuelas del choque, a Iván le debieron retirar una parte importante del hueso craneal desde el lateral izquierdo hasta la zona posterior, por lo que su cerebro se encuentra protegido únicamente por el cuero cabelludo.

Mi hijo salió como un bebé grande de 50 y pico kilos y 1,70 de estatura. Nosotros estamos en un proceso de adaptación para aprender a manejarlo, porque cualquier movimiento en falso o golpe puede ser irreversible”, expresó el padre.

Una rehabilitación costosa de G. 3 millones por día

Iván necesita someterse de forma urgente a un esquema de rehabilitación integral, intensivo e interdisciplinario que incluye entre cinco y seis terapias diarias para intentar recuperar sus funciones motoras y cognitivas.

Al no estar en condiciones de ser un paciente ambulatorio que entre y salga de un sanatorio a diario, el adolescente debe ser internado en la única clínica de rehabilitación especializada del país, cuyo costo operativo asciende a G. 3 millones por día, según relató el papá.

Para hacer frente a esta suma, la comunidad del Colegio Técnico Javier y amigos de la familia preparan una gran “Comilona Solidaria” para el próximo 15 de noviembre, con la meta de instalar más de 50 stands gastronómicos.

La familia apela al corazón solidario de la ciudadanía y de las empresas para sumar su aporte en esta primera fase del tratamiento. Asimismo quieren garantizar total transparencia en el manejo de las donaciones para que Iván tenga la oportunidad real de volver a ponerse de pie.