Kenia investiga la muerte de 15 elefantes en Amboseli por "una posible sustancia tóxica"

Nairobi, 29 jul (EFE).- Las autoridades kenianas investigan la muerte de 15 elefantes en el ecosistema de Amboseli (sur), que podría deberse a "una posible sustancia tóxica", informó el Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS, en inglés).

Entre el 24 de junio y el 24 de julio, las autoridades registraron 15 muertes de elefantes en el Parque Nacional de Amboseli, el santuario de Kimana y la zona del rancho Kuku.

De esos paquidermos, diez presentaron "signos clínicos similares", incluida una parálisis parcial que les impedía mantenerse en pie, antes de morir en un plazo de uno a dos días.

Los otros cinco cadáveres "estaban demasiado descompuestos o habían sido devorados por carroñeros", lo que impidió establecer la causa de la muerte.

Según el KWS, la afección afectó principalmente a hembras adultas y a sus crías, mientras que solo se notificó la muerte de un macho adulto.

Tras los primeros casos, el organismo desplegó veterinarios de los parques nacionales de Nairobi, Tsavo y Amboseli para investigar el incidente, tratar a elefantes afectados, practicar autopsias y recoger muestras para análisis de laboratorio.

Las muestras fueron enviadas a la Universidad de Nairobi, al Laboratorio Químico del Gobierno y a otros laboratorios especializados para pruebas toxicológicas y patológicas.

En un comunicado difundido a última hora del martes, el KWS indicó que los resultados preliminares de la Universidad de Nairobi detectaron "una posible sustancia tóxica" en muestras recogidas de varios elefantes afectados.

Sin embargo, el organismo precisó que "se están realizando nuevos análisis cuantitativos para determinar la concentración y relevancia de esos hallazgos", mientras continúan las investigaciones para establecer el origen de la sustancia.

Mientras, los análisis preliminares del Laboratorio Químico del Gobierno dieron negativo para las sustancias tóxicas examinadas, aunque siguen en marcha pruebas sobre otras posibles toxinas.

El KWS también está llevando a cabo "investigaciones ambientales", incluido el análisis de fuentes de agua y otros posibles contaminantes en las zonas afectadas, para determinar si los elefantes estuvieron expuestos "a una fuente común".

El organismo subrayó que no hay pruebas de que el incidente suponga un riesgo para la salud humana ni indicios de que la afección sea transmisible a las personas.

El KWS aseguró que ha intensificado la vigilancia en todo el ecosistema de Amboseli y que continúa supervisando de cerca las poblaciones de elefantes mientras trabaja con socios científicos para determinar la causa definitiva de las muertes.

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