Desde el puesto de mando avanzado de gestión de los incendios, en Navalcarnero (Madrid), el ministro apuntó que, tras una semana de inicio de la emergencia, los agentes que están combatiendo el fuego, apoyados en informes técnicos regionales y territoriales, dan por "técnicamente estabilizado" los incendios.
Además, el Gobierno español ha establecido el fin de la evacuación, con carácter inmediato, y del confinamiento de todas las localidades que permanecían en esa situación en Ávila (donde ha ocurrido el mayor incendio de la historia reciente de España, con más de 50.000 hectáreas afectadas).
Sin embargo, los efectivos siguen trabajando sobre las zonas afectadas y, por el momento, no se rebaja la situación de nivel tres de incendio a dos y, por tanto, se mantiene vigente la implantación de emergencia nacional en Ávila y Madrid.
Esta mañana, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ya había destacado la evolución "favorable" de los incendios forestales activos en España, aunque apuntó que las próximas horas serían "decisivas" ante el comienzo de la cuarta ola de calor del verano.
El incendio de Burgohondo, en Ávila, con más de 50.000 hectáreas calcinadas, no se había movido "ni un centímetro" durante la noche, aunque la jornada es "adversa" por la subida de las temperaturas, por lo que los equipos de extinción están estabilizando su perímetro de 180 kilómetros.
Además, la atención sigue en el incendio de Toledo (también en el centro del país), pero sobre todo en el de Castellón (este), que comenzó el pasado sábado en la Vall d'Uixó y sigue sin control, con "alguna zona de llama", según información facilitada desde el Puesto de Mando Avanzado de este otro fuego, cuyo perímetro es de 81 kilómetros, ha quemado 9.300 hectáreas y más de 1.200 profesionales trabajan para asegurarlo.