La premio Nobel Nadia Murad pide en la ONU que no se olvide el genocidio yazidí de 2014

Ginebra, 30 jul (EFE).- Doce años después de que el Estado Islámico (EI) cometiera genocidio contra el pueblo yazidí en su avance por Irak y Siria, los perpetradores siguen sin rendir cuentas, y miles de personas siguen desaparecidas o detenidas, recordó este jueves la premio Nobel Nadia Murad en rueda de prensa.

La activista yazidí visitó la sede europea de la ONU en Ginebra junto a otras víctimas, varias de ellas mujeres que sufrieron como ella violencia sexual y esclavitud durante años, y pidió que no se olvide ese sufrimiento a pocos días de que el próximo lunes se celebre el Día de Conmemoración del Genocidio Yazidí.

"Hoy estamos aquí para recordar a los Estados y a todas las personas con poder que deben actuar. Durante 12 años hemos estado repitiendo los mismos problemas: mujeres y niños desaparecidos, restos sin identificar, la necesidad de que los yazidíes puedan volver a sus hogares, y justicia para los supervivientes", señaló.

"Por desgracia, vivimos en una época en la que se pasa muy rápidamente de una crisis a otra sin resolverlas ni hacer justicia o exigir responsabilidades a las personas responsables de las atrocidades", lamentó.

Unos 2.000 yazidíes están desaparecidos o en cautividad, recordaron las víctimas, y Murad, que perdió a numerosos familiares en los ataques de 2014, puso como ejemplo a dos de sus sobrinos aún secuestrados.

"Ya no conocen su identidad, y tenemos el deber de buscarlos y rescatarlos", afirmó.

Murad lamentó que Naciones Unidas pusiera fin a las investigaciones de estos crímenes del Estado Islámico sin conseguir una rendición de cuentas.

"Antes siquiera de que tuviéramos la oportunidad de enterrar a nuestros seres queridos el mandato terminó, y ahora todas las pruebas están en la sede de la ONU sin que se hayan utilizado para procesar a miembros del EI", señaló.

Acompañaron a Murad en rueda de prensa otras tres víctimas de los crímenes del Estado Islámico contra el pueblo yazidí, minoría con religión propia de carácter monoteísta que habita principalmente el norte de Irak y suma una población total de aproximadamente un millón de personas.

En agosto de 2014, el EI atacó la región de Sinyar (norte de Irak), uno de los principales núcleos de población yazidí, y algunos estudios calculan que en pocos días aproximadamente un 2,5 % de la población total en la zona, casi 10.000 personas, fueron asesinadas o secuestradas.

La llamada masacre de Sinyar fue reconocida como genocidio por Naciones Unidas, diversos gobiernos e instituciones como la Liga Árabe o el Parlamento Europeo.

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