El responsable de los trabajos para sofocar las llamas, Raúl de la Fuente, indicó que por el momento se han calcinado entre 10.000 y 11.000 hectáreas, de acuerdo con la estimación realizada al cumplirse 24 horas de ese fuego que ha obligado a evacuar catorce poblaciones zamoranas (todas ellas pequeños pueblos de menos de 100 habitantes) y confinar otras dos.
Los medios de extinción centran los trabajos en evitar que el fuego pueda llegar al cañón del Tormes y al del Duero, dos joyas naturales, y en reforzar las labores ante las previsiones de rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora esta tarde.
Pese a todo, los equipos de extinción se mantienen optimistas pues, si las cosas no se complican, no hay mayores dificultades.
De los 75 kilómetros de perímetro del incendio, la situación más complicada se presenta en estos momentos en uno de los flancos que llega al entorno de la localidad de Mámoles, ya que a través de ese pueblo puede adentrarse en una zona de barrancos del tramo del Duero fronterizo con Portugal.
Se trata de uno de los incendios que permanecen activos después de que las autoridades españolas rebajaran este jueves de 3 a 2 el nivel de gravedad de los incendios de Madrid y Ávila, ya estabilizados, lo que supone el fin de la emergencia nacional declarada la semana pasada en el centro del país a causa de la intensidad y velocidad del fuego.
En plena ola de calor, gran parte de España se encuentra en riesgo "muy alto o extremo" de incendio debido a temperaturas de hasta 42 grados y valores superiores a los 40 en los valles de los ríos Ebro (noroeste), Tajo y Guadiana (centro) y Guadalquivir (sur), informó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
En la región de Castilla y León, el de Ávila, ya estabilizado tras quemar más de 50.000 hectáreas, y otros ocho incendios siguen activos, cinco de peligrosidad máxima también en las provincias de Zamora y León, mientras que el humo de algunos llega ya a la capital regional, Valladolid.
En la provincia oriental de Castellón, los equipos de extinción consiguieron contener el avance del fuego de Vall d'Uixó en un perímetro de 84 kilómetros, pero sigue sin control después de carbonizar 9.300 hectáreas de monte, a pesar de los grandes esfuerzos, y 14 municipios continúan evacuados.