El debate, fijado inicialmente para este lunes, se pospuso debido a la incapacidad médica de una de las juezas del Tribunal de Sentencia en materia de Criminalidad Organizada, Medioambiente y Corrupción de Tegucigalpa dijo a periodistas el abogado defensor Marlon Duarte.
Ardón, deportado en abril de 2025 desde Estados Unidos a Honduras, y su hermano Hugo Alfredo Ardón están acusados por el Ministerio Público (Fiscalía) de no poder justificar más de 50 millones de lempiras (unos 1,8 millones de dólares).
Según la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico, los hermanos Ardón operaron desde aproximadamente 2003 una estructura dedicada al tráfico de drogas y al lavado de activos, actividades con las que habrían construido "una vida de lujo, adquiriendo grandes palacios, vehículos de alta gama y fincas dotadas de majestuosidad, producto de ganancias ilícitas de la droga".
El exalcalde en dos períodos de El Paraíso, departamento de Copán (oeste), entre 2006 y 2014, y su hermano también han sido vinculados con narcotraficantes como el mexicano Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, y el guatemalteco Mario Ponce, con quienes supuestamente establecieron "alianzas criminales" para ampliar sus operaciones en Honduras.
Ardón, considerado líder del denominado cartel AA y señalado por las autoridades como responsable de 56 asesinatos, fue condenado en enero de 2025 en Estados Unidos a una pena de "tiempo cumplido" (pena igual al tiempo que el acusado estuvo en prisión preventiva a la espera de su juicio por lo cual no ha de pasar más días en la cárcel) y a diez años de libertad supervisada, tras declararse culpable de delitos relacionados con el narcotráfico.
El exalcalde fue uno de los principales testigos en el juicio contra el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022) en Nueva York, donde declaró sobre los presuntos vínculos del exmandatario con estructuras del narcotráfico.
Durante ese proceso, Ardón aseguró que el Cartel de Sinaloa entregó un millón de dólares para la campaña presidencial de Hernández en 2013 y afirmó que contó con respaldo político para continuar sus actividades ilícitas.
Hernández fue extraditado en 2022 a Estados Unidos, donde fue juzgado y condenado en junio de 2024 a 45 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico, pero el 1 de diciembre de 2025 el presidente estadounidense, Donald Trump, le concedió un indulto total.
El exgobernante regresó a Honduras el 26 de julio, después de que se suspendieran provisionalmente la orden de captura internacional y la notificación roja de Interpol en su contra, para permitir su presentación voluntaria este lunes ante la justicia hondureña por un caso de presunto fraude y lavado de activos.