En declaraciones al canal ABC TV, el ministro de Economía, Óscar Lovera, dijo que el Gobierno del economista Santiago Peña solicitará al Poder Legislativo "una autorización" en el presupuesto general de 2027 para elevar el límite del déficit fiscal y "poder hacer frente a los saldos remanentes", en alusión a deudas con proveedores.
El pasado 31 de diciembre, el Gobierno paraguayo reconoció una deuda atrasada de 1.270 millones de dólares con prestadores de servicios.
Este martes, Lovera aseguró en declaraciones a la local Radio Monumental que "la principal carga" de las deudas corresponde a obligaciones con proveedores de medicamentos y servicios del sector de la salud, que ascienden a unos 1.050 millones de dólares.
Esto se suma a las deudas con contratistas de carreteras y obras de infraestructura por unos 220 millones de dólares, añadió.
Asimismo, subrayó que el Estado paraguayo sufre "una desaceleración" de los ingresos tributarios como efecto de la apreciación del guaraní frente al dólar, y una baja en los ingresos procedentes de las hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, que Paraguay comparte con Brasil y Argentina, respectivamente.
En línea con la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), aprobada en 2013, Peña sancionó el 31 de diciembre pasado un presupuesto general de la nación de 2026 con un déficit estimado en 1,5 % del PIB.
Pero el nuevo plan estima que Paraguay cierre este 2026 con un déficit del PIB de 3,2 % y de 3,9 % en 2027.
Sin embargo, el déficit podría cerrar el venidero año en 1,9 %, más cercano a la meta que establece la LRF, si se pagan las deudas que el Estado viene arrastrando.
Una vía para hacer esto es el endeudamiento, apuntó el ministro sin ofrecer detalles.
Estas acciones se anuncian un día después de que Peña se reuniera con ocho exministros de Hacienda y el propio Lovera.
Según la prensa local, en este encuentro se analizaron opciones para alcanzar la meta de déficit que establece la ley.
El pasado 16 de marzo, el exministro de Economía y Finanzas Carlos Fernández Valdovinos anunció que el país aplicaría una "economía de guerra" en la parte fiscal por la caída de los ingresos en la recaudación tributaria, al tiempo que llamó a las instituciones del Estado a "apretarse los cinturones".
Paraguay, que prevé un crecimiento de su economía del 4,5 % este año, tiene una deuda pública que ascendía en abril pasado a 21.781,2 millones de dólares, equivalente al 36,2 % del PIB, y un déficit fiscal que cerró en 2025 en 1.047 millones de dólares, un 2,0% del PIB, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas.