"Os animo a todos a crear las mejores condiciones posibles para que también puedan participar en la Santa Misa aquellos que los domingos no tienen la posibilidad de ausentarse del trabajo", dijo el papa.
El pontífice recordó la importancia para los católicos del domingo citando a San Juan Pablo II, en la Carta apostólica Dies Domini, que "enseña que el domingo es el día del Señor, el día de la Iglesia, el día del hombre y, por último, “el día de los días”.
Y agregó que "para santificar el domingo es indispensable celebrar la Eucaristía" y que "no puede sustituirse por una presencia meramente virtual, ni se reduce a una reunión meramente pasiva. La asamblea litúrgica se realiza, en efecto, en la participación activa de hermanos y hermanas".