"Hay que ir siempre a enfrentar la justicia como debe ser, con el respeto del caso, a las instituciones y a las personas", dijo Hernández a los periodistas antes de ingresar a la Sala Sexta del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa, donde llegó acompañado de su familia y bajo un riguroso dispositivo de seguridad.
Hernández, de 57 años, regresó a Honduras el pasado 26 de junio procedente de EE.UU., donde fue extraditado en 2022, procesado y condenado por narcotráfico en junio de 2024 e indultado por el presidente Donald Trump en diciembre de 2025, para afrontar este caso conocido como Pandora II.
Acudió este miércoles a la audiencia inicial del caso en su contra, en el marco de la etapa procesal en la cual el juez determinará si será o no enjuiciado por los delitos que le imputa la Fiscalía.
La Fiscalía ratificó en esta audiencia inicial la acusación contra Hernández por fraude y lavado de dinero, dijo a los periodistas el portavoz del Poder Judicial, Carlos Silva.
Hernández ya enfrentó el pasado 3 de agosto en el Juzgado Penal en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, la audiencia de imputado, en la que se determinó el cambio de juzgado -de la Corte Suprema a un tribunal ordinario- y que el político enfrentará el proceso en libertad aunque sometido a medidas cautelares como la prohibición de salida del país.
La abogada Angie Colindres, integrante del equipo jurídico de Hernández, afirmó este miércoles que el expresidente es víctima de "persecución política" y pidió a la Justicia garantizar su derecho "a la presunción de inocencia", la cual, agregó, se demostrará en los tribunales.