"Reiteramos nuestro llamamiento a un alto el fuego inmediato y a un acceso humanitario sin trabas. Todas las partes en conflicto tienen la estricta obligación legal y moral de acatar los principios del derecho internacional humanitario y a la humanidad elemental", dijeron la UE y la UA en un comunicado conjunto.
Tanto la comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, como la comisaria de Salud, Asuntos Humanitarios y Desarrollo Social del bloque africano, la embajadora Amma Twum-Amoah, expresaron su preocupación por las consecuencias humanitarias que afectan a más de 605.000 personas en la ciudad de Al Obeid y zonas rurales circundantes.
Según datos de la UE y la UA, al menos 563.000 civiles "se encuentran atrapados" en Al Obeid, entre ellos unos 105.000 desplazados que ya huyeron de la violencia en otros lugares, aunque las autoridades sudanesas indicaron que la población se ha duplicado en los últimos meses y alcanza los 1,2 millones de personas.
Las comisarias de los bloques regionales reclamaron que los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) cesen de inmediato las operaciones militares en Al Obeid y sus alrededores que pongan en peligro a civiles.
"En primer lugar, un alto el fuego es esencial para evitar un mayor sufrimiento de la población civil y prevenir otra ola de desplazamientos. Segundo, debe garantizarse el acceso humanitario. Tercero, los responsables de las violaciones deben rendir cuentas. Los civiles no pueden seguir pagando el precio de la impunidad", enumeraron.
Lahbib y Twum-Amoah afirmaron que "son las partes en conflicto quienes deben hacer cumplir las normas de la guerra, convertirlas en realidad y salvar vidas".
Al Obeid es un centro neurálgico crucial para las operaciones de ayuda en todo Kordofán, y cualquier interrupción de las rutas de acceso cortaría una línea de asistencia humanitaria para cientos de miles de personas.
En las últimas semanas se han intensificado los ataques contra gasolineras y depósitos de combustible, zonas de mercado, instalaciones sanitarias, convoyes comerciales y barrios residenciales, infraestructuras civiles protegidas por el derecho internacional humanitario.
La ciudad es uno de los pocos lugares en manos del Ejército sudanés en Kordofán del Norte, además de ser estratégica porque conecta la capital, Jartum, y el centro del país con Darfur y alberga la 5ª División de Infantería, que funciona como centro logístico y militar.
Tanto el Ejército de Sudán como las FAR, enfrentados desde abril de 2023, han sido acusados por oenegés locales e internacionales de cometer atrocidades en las zonas bajo su control, así como de atacar con artillería o drones localidades e instalaciones civiles.
El conflicto en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas -hasta 400.000, según estimaciones de Estados Unidos- y ha obligado a alrededor de 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo al país africano en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, de acuerdo con la ONU.