Un total de 8,7 millones de electores -de una población total de unos 22 millones- están llamados a votar en unos 13.500 colegios electorales que abrirán oficialmente sus puertas entre las 06.00 y las 18.00 hora local (04.00 y 16.00 GMT), según la Comisión Electoral de Zambia (ECZ, en inglés).
La población debe elegir a su próximo jefe de Estado por un mandato de cinco años, además de la composición de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) y de los gobiernos municipales, en los octavos comicios generales desde el retorno al multipartidismo de este país del centro-sur de África.
Un total de catorce candidatos concurren por la Presidencia y, hasta hace apenas tres meses, la victoria de Hichilema parecía casi segura, pero esto cambió cuando parte de la oposición, fuertemente fragmentada tras la muerte en 2025 del expresidente Edgar Lungu (2015-2021), logró unirse en una coalición.
Así, dos aspirantes parecen tener opciones de ganar.
Por un lado, Hichilema compite por el gobernante Partido Unido para el Desarrollo Nacional (UPND), que cuenta con el apoyo de una quincena de formaciones.
El presidente se presenta con la gestión económica como su mayor logro, incluyendo el acuerdo alcanzado en marzo de 2024 para reestructurar una deuda de más de 3.500 millones de dólares en eurobonos, después de que Zambia fuera el primer país africano en entrar en suspensión de pagos durante la pandemia de la covid-19.
Sus críticos, sin embargo, le afean que no ha resuelto el alto coste de vida, el desempleo ni la escasez energética, en un país donde más del 70 % de la población vive bajo el umbral de la pobreza, según el Banco Mundial (BM).
Además, organizaciones de la sociedad civil y expertos de la ONU han denunciado un contexto cada vez más hostil contra la oposición, la disidencia y los periodistas, con acusaciones de detenciones "arbitrarias" mediante el uso de leyes cibernéticas y de sedición, entre otras medidas.
La oposición ha rechazado también cambios constitucionales que amplían el número de diputados y circunscripciones electorales, al considerar que favorecen al oficialismo.
Por otro lado, compite la Alianza Tonse Pamodzi ("Todos nosotros juntos" en chichewa), integrada por varias formaciones minoritarias y liderada por el abogado Brian Mundibile, del Partido Nacional de Reconciliación por la Unidad y la Prosperidad (NRPUP).
Mundibile fue aliado y ministro del expresidente Lungu, tras desarrollar su trayectoria política en el partido de éste, el Frente Patriótico (PF) y, a pesar de haber entrado de manera tardía en la carrera electoral, ha logrado reunir a grandes multitudes durante las últimas semanas en sus mítines en todo el país.
El exministro ha prometido defender las libertades individuales y renegociar acuerdos con compañías mineras extranjeras que, dice, no benefician al país, además de crear empleo y restituir subsidios.
Aunque Zambia ha destacado en los últimos años por su estabilidad democrática, el país está en el centro de la competencia geopolítica mundial entre potencias como China, Estados Unidos y la Unión Europea (UE) por su riqueza minera y, en concreto, sus reservas de cobre.
Así, en su territorio, Pekín ha revitalizado recientemente la línea ferroviaria de Tazara, cuyos 1.860 kilómetros unen el puerto tanzano de Dar es Salaam con la localidad zambiana de Kapiri, mientras Washington y la UE han financiado el Corredor de Lobito, un ferrocarril que unirá el océano Atlántico con las minas de la República Democrática del Congo (RDC) y Zambia a través de Angola.
Varias misiones de observación electoral monitorizarán los comicios, incluyendo las de la Unión Europea (UE), la Unión Africana (UA) y la Comunidad de Desarrollo de África Meridional (SADC).
Según la ley zambiana, si ningún candidato obtiene más del 50 % de los votos en una primera vuelta, debe celebrarse una segunda entre los dos aspirantes más votados.