Solventados los grandes incendios de principios de mes, como los que afectaron en el centro peninsular a las provincias de Ávila -el más grande de la historia del país con 50.000 hectáreas calcinadas-, Madrid y Toledo, España desplegó todos los efectivos de emergencia para frenar las llamas en dos puntos en concreto.
El más grave es el de la localidad de Niebla, en Huelva, en la región de Andalucía, que cumplió este jueves una semana sin control y se situó cerca de ser el más devastador con 31.000 hectáreas afectadas, incluyendo zonas de la provincia vecina de Sevilla.
Los efectivos de extinción frenaron gran parte del avance en el frente norte, por lo que los esfuerzos comenzaron a centrarse en el este, el más activo este jueves en el que se esperan rachas de viento superiores a los 35 kilómetros por hora y humedades relativas por debajo del 40 % que complicarán las labores.
Pese a que las autoridades destacaron un ligero y "prudente" avance, siguen evacuadas 724 personas y continúa desplegado un operativo histórico que roza los 800 efectivos (761 en tierra), respaldados por 258 medios materiales, 18 buldóceres y 33 medios aéreos movilizados, con picos de 22 aeronaves actuando simultáneamente.
En Huesca, el incendio de Las Peñas de Riglos afecta ya a unas 8.000 hectáreas, con un perímetro de 58 kilómetros de extensión, y obligó a evacuar a cerca de 900 personas de doce poblaciones.
La previsión meteorológica no es buena, con altas temperaturas y viento hasta el fin de semana que perjudican la extinción del incendio, cuando se espera una bajada de temperaturas y tormentas que pueden favorecer el control del fuego.
La situación, calificaron las autoridades, es "muy preocupante" y queda "todavía mucho por trabajar".
Este jueves fue detenido un hombre de 28 años como posible culpable de la propagación del fuego.
Además, existen otros focos en el país, especialmente en Cataluña (noreste), así como en Burgos (Castilla y León, norte), Guadalajara (Castilla-La Mancha, centro) y Lugo (Galicia, noroeste).