La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) reconoció que la reducción de los combates desde 2021 ha producido beneficios para muchos afganos y abierto oportunidades para la recuperación y la cooperación regional, además de destacar la prohibición talibán del cultivo de amapola.
"Una paz y una prosperidad sostenibles requieren algo más que la ausencia de conflicto", afirmó la representante especial adjunta de la ONU para Afganistán y responsable interina de UNAMA, Georgette Gagnon, en un comunicado publicado con motivo del aniversario.
La misión señaló que las restricciones sobre educación, empleo y vida pública de mujeres y niñas generan costes sociales y económicos y siguen siendo uno de los principales obstáculos para ampliar las relaciones internacionales y atraer inversión.
UNAMA advirtió, además, de que las limitaciones al espacio cívico y a la libertad de expresión, así como las restricciones sobre el trabajo de mujeres empleadas por organizaciones humanitarias y Naciones Unidas, reducen la capacidad del país para beneficiarse de la cooperación internacional.
Pese a la mejora de la seguridad interna, el terrorismo continúa siendo una fuente de tensión con los países vecinos y un obstáculo para una integración internacional más amplia de Afganistán, según la misión.
UNAMA pidió a la comunidad internacional mantener una relación "pragmática y basada en principios" con las autoridades talibanes, al considerar que el diálogo sigue siendo necesario para la estabilidad y una eventual reintegración internacional de Afganistán.