En una rueda de prensa, el portavoz del Gobierno mauritano, El Husein Uld Medu, explicó que sus compatriotas fueron detenidos -mientras volvían de Costa de Marfil- por su presunta pertenencia a grupos armados, pese a que "no tenían ninguna relación" con esas organizaciones, en alusión a los grupos yihadistas activos principalmente en el norte y el centro de Mali.
Una fuente diplomática mauritana citada por el medio local 'Sahara Media' indicó que los 35 ciudadanos fueron arrestados en Kati, en la región de Koulikoro, cerca de Bamako. Dieciocho de ellos fueron liberados el viernes, mientras que los otros 17 quedaron en libertad el lunes.
Los 35 mauritanos regresaron el miércoles a su país a bordo de un avión de 'Mauritania Airlines', que aterrizó en Néma, capital de la región de Hodh Chargui, en el este de Mauritania, cerca de la frontera con Mali.
A su llegada, fueron recibidos por sus familiares y por responsables militares, de seguridad y administrativos.
Mauritania mantuvo contactos "intensos" con Mali para lograr la liberación de sus ciudadanos, señaló el portavoz gubernamental, quien aseguró además que algunos de los detenidos sufrieron "malos tratos" y denunció posibles "actos de tortura".
Ante el deterioro de la situación de seguridad en Mali, Uld Medu instó a los mauritanos residentes en ese país o que lo atraviesen a extremar la vigilancia.
La liberación de los 35 mauritanos se produce en un contexto de tensión entre ambos países, que comparten una frontera terrestre de más de 2.200 kilómetros.
Desde 2024, las operaciones del Ejército maliense contra grupos armados en el norte y el centro del país han dado lugar a varios incidentes en los que se han visto implicados ciudadanos mauritanos presentes en las zonas fronterizas.
El pasado marzo, Nuakchot anunció la apertura de una investigación sobre la muerte de dos pastores mauritanos en Mali, en una zona próxima a la frontera.
Las tensiones también se avivaron por las acusaciones del Ejército maliense sobre la supuesta presencia de grupos armados en el campamento de refugiados de M'Berra, situado en el este de Mauritania. Nuakchot rechazó esas acusaciones.
El campamento acoge, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), a más de 309.000 refugiados y solicitantes de asilo, de los que alrededor del 98 % son malienses.