"Irak seguirá siendo un vecino entrañable, unido a su gobierno y pueblo hermanos por lazos de hermandad, solidaridad y apoyo mutuo. El reino siempre estará al lado de Irak para apoyar su seguridad y estabilidad, así como su desarrollo y prosperidad, en beneficio de Irak y su pueblo hermano", escribió el ministro saudí en su cuenta oficial de X.
En el encuentro, ambos revisaron "las relaciones saudí-iraquíes en los ámbitos militar y de defensa", así como analizaron "la situación regional y reafirmaron la importancia de mantener la coordinación y la cooperación entre nuestros dos países en beneficio de nuestros intereses comunes y para lograr la seguridad y la estabilidad de la región".
De esta forma, los dos países dan carpetazo a un episodio en el que Arabia Saudí se involucró por primera vez en la guerra en Irán al lanzar un bombardeo conjunto con Estados Unidos contra milicianos proiraníes en territorio iraquí a finales del pasado julio, donde murieron veinte miembros de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP).
Las FMP, una amalgama formada mayoritariamente por grupos armados chiíes -aunque también suníes y de otros grupos minoritarios- iraquíes integradas en las fuerzas de seguridad de Irak, han sido acusadas por Washington y Riad, así como por otros varios vecinos de Irak, de lanzar ataques con drones y cohetes contra sus intereses en apoyo a Irán.
A principios de este mes, el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, se comprometió a impedir eventuales ataques de milicias chiíes proiraníes en Irak contra los países vecinos, que han insistido en advertir que responderán contra el territorio iraquí a posibles acciones de esos grupos.