"Es nuestro principio constante para garantizar la seguridad responder a un nuevo nivel de amenaza con un nuevo nivel de disuasión”, afirmó un portavoz del Ministerio de Exteriores norcoreano en un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA.
Pionyang acusó a Estados Unidos de reconocer que los ejercicios Ulchi Freedom Shield (UFS), que comienzan el lunes, serán distintos a los de los últimos cinco años y buscarán entrenar capacidades de combate adaptadas a las nuevas características de los conflictos modernos, como "drones, la guerra electrónica y la guerra cibernética".
"Esto equivale a admitir que los ejercicios, que Estados Unidos y Corea del Sur describen como 'anuales' y 'defensivos', son un ensayo para una guerra de agresión", dijo el comunicado, reiterando la postura habitual norcoreana sobre este tipo de maniobras.
La Cancillería norcoreana denunció además que las maniobras de diez días de duración se celebran en un contexto de creciente tensión militar y política en Europa y Oriente Medio, y sostuvo que incrementan la inestabilidad regional.
Corea del Norte lanzó este miércoles un misil balístico desde Wonsan, en la provincia oriental de Kangwon, en dirección hacia el mar de Japón, en su undécimo lanzamiento de este tipo en lo que va de año.