"Esperemos que la parte iraní se responsabilice y vea los daños que nos ha provocado en la región", dijo el catarí en una rueda de prensa junto al ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelaty, desde la ciudad mediterránea egipcia de Al Alamein, donde advirtió de las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz.
Abdulrahmán no ofreció detalles sobre si exige compensaciones a Irán por el bloqueo de Ormuz, si bien Catar mandó el pasado abril al secretario general de la ONU, António Guterres, una carta en la que recordaba que los ataques de represalia iraníes contra su territorio obligan a "indemnizar por todos los daños sufridos".
Por otra parte, indicó que Doha está "centrando sus esfuerzos en la mediación entre Irán y Estados Unidos", en un momento en el que las negociaciones para poner fin a la guerra están estancadas, y también está pendiente de las conversaciones entre Teherán y Omán sobre las líneas de navegación y las tasas de tránsito en Ormuz.
"Tampoco hay que olvidar que la libre navegación marítima debe estar garantizada sin ningún esfuerzo de ningún país, y tampoco puede ser que la navegación sea rehén para cualquier chantaje político", advirtió Abdulrahmán, que indicó que los países del golfo Pérsico tratan de "encontrar caminos distintos para la diplomacia" con Irán.
En este sentido, lamentó que "la situación en muchas cuestiones, desafortunadamente, se ha estancado" y deseó que se alcance un acuerdo "pronto" para el regreso de "la diplomacia en vez de la escalada".
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha elevado en los últimos días su retórica sobre el estrecho de Ormuz hasta plantear que Estados Unidos podría incorporarlo como territorio tras derrotar a Irán.
El mandatario afirmó que Washington tiene ya el "control total" de la estratégica vía marítima y que ningún barco pasa por ella sin autorización estadounidense.