Los restos mortales pertenecen a las familias gazatíes Sawafiri, Batniji y Karam, que los rescatistas de la Defensa Civil del enclave hallaron entre los escombros de sus viviendas, en varias jornadas de búsqueda, después de que fueran bombardeados en 2023.
En uno de los sudarios, un papel identifica la fotografía de un niño: "Masacre de la familia Sawafiri. Mártir / Mayar Alaa al Din Fallah al Sawafiri. 11 años. Fecha del martirio: 2/12/2023".
El sistema se repite en la mayoría de mortajas. Otra de las menores identificada, con una fotografía en la que aparece con gafas de sol, es Zeina al Sawafiri, de siete años y víctima del mismo bombardeo.
A las afueras del hospital, cientos de personas se reunieron en una procesión fúnebre portando los cuerpos de las víctimas, muchos de ellos pertenecientes a niños, por el tamaño de los bultos envueltos en los sudarios.
"La Defensa Civil participa en la procesión fúnebre de 50 mártires, entre ellos 19 niños, después de que sus equipos recuperaran sus cuerpos de entre los escombros de las casas pertenecientes a las familias Karam, Sawafiri y Batniji, tres años después de su martirio en la ciudad de Gaza", recoge el comunicado emitido este jueves por el cuerpo de rescatistas.
Ayer miércoles, los restos de los últimos once Sawafiri fueron recuperados en la que fuera su casa en el barrio de Zeitún de la capital, en una excavación de tres días. En un vídeo compartido por los rescatistas, se les ve extrayendo huesos sueltos y colocándolos sobre una lona.
Según una estimación del Ministerio de Sanidad gazatí, que ha contabilizado más de 73.400 muertes en Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí, unos 7.500 cuerpos siguen sepultados. Y cada día que pasa, se reduce la posibilidad de que sean identificados por sus familiares, ante la falta de tecnología forense.