"Si bien el Reino (de Esuatini, antigua Suazilandia) respeta el derecho soberano de todo Estado a emitir orientación consular a sus ciudadanos, cualquier sugerencia de que Esuatini representa un riesgo de seguridad excepcional o generalizado carece de fundamento en la situación de seguridad actual y es, por lo tanto, lamentable", indicó el Gobierno en un comunicado.
Las autoridades suazis hicieron referencia a una operación policial que involucró a ciudadanos extranjeros, en su mayoría chinos, a raíz de supuestas actividades ciberdelictivas.
"La operación fue detectada, neutralizada y sometida al debido proceso en virtud de la legislación de Esuatini. Lejos de demostrar un fallo en la seguridad pública, esto afirma la vigilancia y eficacia de las instituciones policiales del Reino", añadieron.
Según informaron el martes medios locales, 40 ciudadanos chinos fueron arrestados de nuevo cuando intentaban abandonar Esuatini, después de ser detenidos en marzo en una redada en centros de ciberapuestas ilegales, y tras ser condenados por encontrarse de forma irregular en el país.
El 1 de julio, la jueza Zonke Magagula, del Tribunal Superior, dictó una orden que instruía al ministro del Interior a facilitar la salida voluntaria de los ciudadanos chinos, tras lo cual el ministro interino de la citada cartera, Owen Nxumalo, emitió órdenes de liberación, según una carta de los abogados de los detenidos.
A pesar de ello, el equipo legal que les representa denunció que los ciudadanos chinos fueron detenidos nuevamente al día siguiente cuando intentaban salir de Esuatini.
La Embajada de China en Sudáfrica solicitó este martes a sus nacionales en el pequeño reino africano que abandonen ese país por las "rampantes" actividades de fraude telefónico, apuestas ilegales en internet y un riesgo de orden público "extremadamente alto".
Esta medida llega meses después de que el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, aplazara un viaje previsto a Esuatini debido a la revocación de los permisos de sobrevuelo de su avión presidencial por parte de Seychelles, Mauricio y Madagascar, un movimiento que Taipéi atribuyó a presuntas presiones de Pekín.
El suceso se enmarcó en la campaña de presión diplomática de China para aislar internacionalmente a Taiwán, isla autogobernada desde 1949 y considerada por China como "parte inalienable" de su territorio.
En la actualidad, Taiwán conserva relaciones diplomáticas plenas con solo doce Estados: siete en América Latina y el Caribe, tres en el Pacífico, uno en África y otro en Europa (la Santa Sede).