El Ministerio de Finanzas japonés indicó en un breve comunicado el importe total de las operaciones de intervención de divisas durante el periodo comprendido entre el 30 de julio de 2026 y el 26 de agosto de 2026.
A finales de julio, Japón y Estados Unidos informaron de que habían intervenido conjuntamente para frenar la depreciación del yen cuando llegó a rozar las 164 unidades por dólar, su nivel más bajo en 40 años.
A pesar de la medida, el yen se cambia en el entorno de las 159 unidades por dólar, lejos de las 155 logradas después de la intervención, en medio de una fuerte volatilidad.
Los expertos apuntaron a que la rápida corrección del cambio tras la intervención no era ninguna sorpresa porque, entre otras razones, las condiciones que llevaron al yen a depreciarse siguen presentes.
Además, la situación en Oriente Medio, donde la guerra de Estados Unidos contra Irán ha provocado un alza en los precios del petróleo, continúa siendo incierta, lo que contribuye a la fortaleza del dólar, considerado un activo refugio.
En este contexto, los expertos apuntaban a que Tokio y Washington buscarán el momento oportuno para otra intervención, mientras los analistas señalan la posibilidad de que el Banco de Japón (BoJ) acelere su senda de subidas de los tipos de interés para normalizar la política monetaria del país y hacer frente a los riesgos inflacionarios.