En los últimos meses han escalado los cortes del suministro eléctrico que en La Habana alcanzan las 20 horas y más, con apenas dos o tres de servicio, mientras que en las provincias se reportan más de dos días consecutivos sin servicio.
La isla padece una profunda crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado progresivamente desde enero por el bloqueo petrolero aplicado por EE.UU., una medida que las Naciones Unidas ha calificado de contraria al derecho internacional.
En la jornada anterior, la afectación del servicio por déficit de capacidad de generación se mantuvo durante las 24 horas y esa situación continuó en la última madrugada, según el parte actualizado de la UNE, compañía dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
La UNE prevé para el horario de mayor demanda en esta jornada una capacidad de generación de 972 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.250 MW.
La afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.308 MW.
En esta fecha, ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento.
Una de las unidades reportadas en avería pertenece a la central termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, ubicada en la provincia Cienfuegos (centro), y una de las más importantes del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) al que aporta el 14 % de la generación de energía eléctrica en la isla-
Los problemas estructurales de las termoeléctricas -que son responsables de un 40 % de la generación y usan crudo nacional- se deben principalmente a la obsolescencia, pues tienen décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
Asimismo, la falta de combustible derivada del cerco petrolero estadounidense hace que los motores de generación -que usan diésel y fueloil- estén completamente inoperantes, cuando esta fuente es responsable de otro 40 % de la generación.
El 20 % restante del mix energético cubano se obtiene de gas y fuentes renovables, especialmente con el reciente impulso a la generación de energía solar apoyado por China.
El Gobierno cubano reconoce que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de la isla es “aguda”, “crítica” y “extremadamente tensa”, marcada tanto por el impacto del cerco petrolero y las sanciones de Washington como por un sistema energético muy deteriorado.
De acuerdo con estimaciones, Cuba precisa unos 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los que 40.000 provienen de su producción nacional.