En un comunicado publicado hoy por la portavoz de la Fiscalía Nacional, Katarzyna Calów-Jaszewska, se puede leer que "la investigación indica que las acciones de Mateusz W. tenían como objetivo promover las políticas de la organización terrorista conocida como Estado Islámico (ISIS) e intimidar gravemente a las personas con ideas contrarias a su ideología".
Según la investigación, el atentado "no pasó de la fase preparatoria", si bien un examen del teléfono móvil del acusado indicó que sus planes se dirigían contra "un lugar público donde estarían presentes entre 10 y 20 personas".
Mateusz W., que estudiaba primer curso de Derecho en la Universidad de Lublin (este), permanece en prisión preventiva desde finales de noviembre de 2025, cuando fue arrestado, y de ser hallado culpable del delito de preparación de un atentado terrorista, se enfrentaría a una condena de hasta 12 años de prisión.
Los antecedentes del caso se remontan al 30 de noviembre del año pasado, fecha en que agentes de la Agencia de Seguridad Interna (ABW) detuvieron al sospechoso en su apartamento y registraron el domicilio.
Entre las pruebas incautadas se encontraban dispositivos de almacenamiento digital con instrucciones para fabricar explosivos de manera independiente y diversos objetos relacionados con el Islam que, según las autoridades polacas, mostraban la conversión radical que experimentó el acusado.
Pese a provenir de una familia católica practicante y ser "polaco y de padres y antepasados polacos", como recalcó el portavoz de los Servicios Especiales, Jacek Dobrzyński, el joven "mostraba una gran fascinación por el terrorismo y con el Estado Islámico", lo que le llevó a querer "perpetrar un ataque masivo utilizando explosivos caseros".
El año pasado, por primera vez, la ciudad de Cracovia instaló barreras de hormigón alrededor de su emblemática plaza del mercado para proteger el tradicional mercadillo navideño de posibles incidentes violentos.