BSW, un partido de extrema izquierda que puede ser clave para la ultraderecha alemana

Berlín, 7 sep (EFE).- La Alianza Sahra Wagenkencht (BSW), un partido cuyo origen está en el ala más radical de La Izquierda, puede ser ahora paradojicamente clave para que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) forme Gobierno en el estado federado oriental de Sajonia Anhalt.

BSW es el único partido alemán que rechaza el cordón sanitario de las formaciones tradicionales a AfD, por considerarlo "antidemocrático" y porque "no soluciona ningún problema" además de beneficiar a la ultraderecha dado que le permite adoptar el papel de víctima.

BSW reconoce que existen grandes diferencias entre ambas fuerzas, como su proximidad al presidente estadounidense, Donald Trump, el fomento de un clima hostil contra personas de origen inmigrante que llevan décadas viviendo en Alemania o incluso con otros ciudadanos del país, o que algunos políticos de AfD justifican las guerras de EE.UU. e Israel.

Sin embargo, ambos están de acuerdo en exigir al regreso del petróleo y gas ruso, en su rechazo al apoyo militar y financiero de Alemania a Ucrania o, con matices, en la reducción de la migración irregular y la deportación de delincuentes.

BSW ha tendido la mano a AfD al proponer la formación de un Gobierno de expertos y suprapartidista que buscara mayorías en diálogo con todos los partidos, incluida la ultraderecha.

Asimismo, se ha mostrado dispuesta a abstenerse en una tercera votación en el Parlamento regional, lo que permitiría la elección como primer ministro del líder de AfD, Ulrich Siegmund.

Éste, sin embargo, no quiere esa fórmula, sino una mayoría que se comprometa claramente con su Gobierno y no descarta una posible coalición pese a las diferencias que hay entre los dos partidos en materia económica.

BSW lleva el nombre de su fundadora Sarah Wagenknecht, quien creó el partido desde la idea de que AfD había conquistado muchos electores que tradicionalmente habían votado por La Izquierda y según ella había que crear un programa que hiciera posible recuperarlos.

Según Wagenknecht, la preocupación de esos votantes tiene que ver con la desindustralización, que pone en peligro sus empleos, la migración irregular, que significa un gasto enorme que sólo puede ser financiado con recortes en otros ámbitos, y la postura de Alemania ante la guerra en Ucrania, que implica, a su entender, una amenaza para la coexistencia pacífica con Rusia y por tanto para la paz en Europa.

En el diagnóstico de Wagenknecht, y de la presidenta del partido, Amira Mohamed Ali, La Izquierda había abandonado esos temas para concentrarse en temas propios de élites urbanas liberales -como los derechos de las minorías o la lucha contra el cambio climático- tratando de disputarle electores a Los Verdes.

El partido se creó en 2024 y entre los primeros miembros de la formación estaban diez disputados de La Izquierda en la Cámara Baja que formaron grupo parlamentario propio.

En el mismo año de su fundación la BSW participo en las elecciones europeas, en las que obtuvo seis escaños, y en los comicios regionales de Sajonia, Turingia y Brandeburgo, todos estados federados del este de Alemania.

En Turingia, tras unas elecciones en la que AfD había sido el partido más votado, entró a formar Gobierno como parte de una coalición tripartita presidida por la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, y completada por el Partido Socialdemócrata (SPD) y apoyos puntuales de La Izquierda.

En Brandeburgo entró como socio menor a una coalición de Gobierno liderada por el SPD que luego se rompió para dar paso a una alianza entre los socialdemócratas y la CDU.

El caso de Turingia es especialmente significativo, pues allí la CDU encontró una manera de llegar al Gobierno en una constelación parlamentaria difícil, pese a su principio, anclado en una resolución del congreso del partido, de no hacer alianzas con la AfD ni con La Izquierda.

Pese a que BSW venía del ala más radical de La Izquierda -Wagenknecht lideró un grupo que se llamaba Plataforma Comunista-, la CDU no tenía impedimentos institucionales para aliarse con esa formación.

La participación en esa coalición en Turingia creó casi desde el comienzo una confrontación entre el partido en ese estado federado y su fundadora que se ha agudizado en las últimas semanas.

Wagenknecht considera que la participación en el Gobierno en Turingia ha sido un factor que ha llevado a posteriores derrotas electorales.

Esa convicción ha llevado a la política a un cambio de una estrategia y a rechazar alianzas con lo que ella llama "los viejos partidos", una expresión que usa también AfD.

Lo
más leído
del día