Los afectados sufrieron operaciones de vigilancia cerca de sus casas, acoso en redes sociales, llamadas desde números desconocidos, revelación de información privada e intimidaciones en espacios públicos, de acuerdo con la denuncia.
En una declaración, el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua advirtió de que algunos comunicadores nicaragüenses exiliados “incluso han sido alertados por autoridades costarricenses sobre riesgos graves para su vida e integridad”.
Uno de los casos documentados obligó a una periodista a abandonar Costa Rica de urgencia por razones de seguridad, alertó la organización.
El abogado del Colectivo, el nicaragüense exiliado Salvador Marenco, dijo en un coloquio en San José que se documentaron 198 casos de periodistas que sufrieron diversas formas de represión y violencia desde 2018 hasta la fecha, entre ellos trece que fueron víctimas de “algún tipo de represión transnacional”.
“Lamentablemente la violencia los persigue más allá de las fronteras (...). La represión transnacional es un hecho con el que se ha querido silenciar al periodismo que salió de Nicaragua”, advirtió Marenco.
El investigador del Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (Proledi) de la Universidad de Costa Rica (UCR) Óscar Jiménez alertó de que la persecución en Nicaragua se ha "internacionalizado".
Según un informe del Proledi, se documentaron denuncias de vigilancia digital, seguimiento físico, hostigamiento y amenazas contra periodistas en Costa Rica, Estados Unidos, México, España y Panamá.
“Periodistas exiliados, como Jennifer Ortiz -directora de la plataforma Nicaragua Investiga y que residía en Costa Rica-, recibieron amenazas de muerte y advertencias sobre el elevado riesgo asociado a su trabajo y presencia digital”, de acuerdo con el informe.
Para Jiménez, que participó en el coloquio, “Nicaragua es la vanguardia de la represión, de la crueldad” contra los periodistas.
“No es únicamente estigmatización, persecución y exilio, sino también persecución transnacional, asesinatos, espionaje y desnacionalizaciones; es el laboratorio de la crueldad”, señaló.
Entre 2018 y lo que va de 2026, el Gobierno de los copresidentes y esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo cerró al menos 54 medios de comunicación, entre ellos cinco cuyas sedes fueron allanadas y confiscadas, incluidos el diario La Prensa, Confidencial, 100 % Noticias y Trinchera de la Noticia, de acuerdo con la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED).
Además, al menos 310 trabajadores de medios de comunicación nicaragüenses, en su mayoría comunicadores, abandonaron su país por razones de seguridad o fueron desterrados desde abril de 2018.