Dirigido por Joss Crowley, el largometraje repasa cinco décadas de carrera de Hynde y de una banda que consiguió transitar por el punk, la 'new wave' y sucesivas transformaciones del rock sin desprenderse de la personalidad de su fundadora.
El filme parte de tres nuevas y extensas conversaciones con Hynde, complementadas por abundante material de archivo y los recuerdos de personas que acompañaron a The Pretenders a lo largo de su historia.
Crowley, que ya ha trabajado en documentales vinculados con figuras como Shania Twain, Iggy Pop, Freddie Mercury y Simple Minds, retrocede hasta la juventud de Hynde en Ohio y su posterior traslado a Londres, donde quedó inmersa en la efervescencia musical que precedió y acompañó al punk británico.
Allí formó The Pretenders a finales de la década de 1970 junto a James Honeyman-Scott, Pete Farndon y Martin Chambers.
El éxito llegó rápidamente con canciones como 'Brass in Pocket', pero la trayectoria de la formación original quedó marcada por la muerte de Honeyman-Scott en 1982 y, menos de un año después, la de Farndon. Hynde decidió continuar.
Esa capacidad para reconstruir la banda una y otra vez alrededor de su voz, sus composiciones y su particular combinación de vulnerabilidad y dureza constituye uno de los ejes de un documental que el TIFF presenta como el retrato de una artista "singular".
También es una historia poco habitual en el rock: la de una mujer que no apareció como cantante añadida a una formación masculina, sino que fue fundadora, compositora, guitarrista y fuerza creativa de su propio grupo en un entorno predominantemente masculino.
A sus 75 años, Hynde continúa al frente de The Pretenders.
El documental de Crowley, de 107 minutos, ofrece algo más que el catálogo de éxitos de una banda: la transformación de una joven estadounidense expatriada en Londres en una de las figuras más resistentes e inmediatamente reconocibles del rock de las últimas cinco décadas.