Marvin Castellón Ubilla, uno de los seis excarcelados políticos nicaragüenses, ya fue liberado, dijo a EFE un portavoz del Grex, formado por opositores encarcelados en el contexto de la crisis que vive Nicaragua desde hace más de ocho años.
El expolicía Edwin Hernández Figueroa y los opositores Cristhian David Meneses, Marlon Antonio Narváez Franklin y Jairo Lenín Centeno Ríos fueron detenidos entre octubre de 2025 y septiembre de 2026.
Por su parte, Denis Javier Palacios Hernández, de 38 años, fue detenido el miércoles por el ICE en Virginia cuando se dirigía a su trabajo.
Los cinco permanecen bajo custodia a la espera de una audiencia para estudiar sus casos, explicó la fuente.
Este grupo de seis disidentes estuvo detenido en Nicaragua, gobernada por el sandinista Daniel Ortega, desde 2007 y fueron liberados el 9 de febrero de 2023 como parte de un grupo de 222 críticos y opositores nicaragüenses, que fueron excarcelados, expulsados a Estados Unidos y despojados de su nacionalidad y de sus bienes.
El pasado lunes el ICE detuvo también al periodista nicaragüense desnacionalizado Luis Galeano, director del programa de opinión y debate Café con Voz, muy crítico con el Gobierno de Nicaragua que copreside el matrimonio formado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Galeano, de 48 años, fue detenido en Orlando, en el centro de Florida, mientras trabajaba como conductor de Uber, y fue trasladado a un centro de detención de migrantes. Tiene una audiencia fijada para el 2 de octubre, según contó su esposa, Deykell Santamaría.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por el aumento de reportes de detenciones y deportaciones de nacionales nicaragüenses a su país.
En un mensaje en sus redes sociales, advirtió de los graves riesgos que el retorno implica para quienes son opositores o son percibidos como tales por el régimen sandinista, en el contexto de represión y persecución ampliamente documentado por la Comisión.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 80 años, fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.
Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de “golpistas” y “traición a la patria”.