A diferencia de los ataques a lanchas supuestamente relacionadas con el narcotráfico en el Caribe donde matan a sus tripulantes, EE.UU. opera de modo diferente en el Pacífico ecuatoriano: los marines abordan las embarcaciones en lanchas rápidas para desalojar a la tripulación y posteriormente volar por los aires las naves con artillería pesada lanzada desde helicópteros.
El despliegue se hace desde el buque San Antonio (LPD-17), que se encuentra patrullando las aguas donde tradicionalmente opera la flota pesquera de Ecuador y que también atraviesan las embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico que parten desde las costas ecuatorianas con grandes cantidades de cocaína rumbo a Norteamérica.
Los tripulantes de los barcos han comenzado a transmitir en directo a través de Tik Tok estas interceptaciones para reportar su posición y dejar evidencia de lo que ocurre con ellos, al menos hasta que los marines les arrebatan los teléfonos.
Esta campaña comenzó el 28 de agosto en los días previos a la visita que la pasada semana realizó a Quito el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y en el marco del Escudo de las Américas, la coalición internacional contra el crimen organizado promovida por Donald Trump que reúne a una quincena de gobiernos de derecha de países de América Latina.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha sido el más abierto a que EE.UU. realice operaciones militares en su territorio contra las bandas criminales a las que ha declarado terroristas, dentro de la "guerra" que mantiene contra ellas desde inicios de 2024 por la ola de violencia criminal sin precedentes en la que está inmerso el país andino.
EE.UU. asegura tener información de inteligencia que apunta a que estas embarcaciones son supuestamente parte de la red de Los Choneros para llevar cocaína a Norteamérica, al brindarles apoyo logístico y reabastecimiento de combustible como "estaciones flotantes".
Este jueves, Noboa dijo en una entrevista radial que existía una "clara evidencia" de que estos barcos eran utilizados por organizaciones narcotraficantes.
La primera embarcación atacada fue 'Los Tres Hermanos' el 28 de agosto, le siguió el 2 de septiembre el 'Conquista 2' y al día siguiente el 'OM2', mientras que el día 5 fue el turno del 'María Candelaria', el día 7 le tocó al 'Montecristi' y el 8 fue destruido el pesquero 'Don Rufo'. Este martes fue hundido el 'X Siempre Don Carlos' y el miércoles el 'Karla Franccesca'.
Más allá de estos ocho casos, pescadores y familiares han denunciado ataques contra otras tres embarcaciones entre enero y marzo cerca de las Islas Galápagos, incluido uno en el que desaparecieron ocho pescadores de los que todavía se desconoce su paradero.
Según desveló The Washington Post, estas operaciones formaban parte de una operación encubierta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que era independiente de la campaña contra el narcotráfico que realiza el Gobierno estadounidense desde el año pasado.
Los pescadores son entregados a las autoridades de Ecuador pero hasta el momento la Justicia ecuatoriana no ha podido procesar por narcotráfico a ninguno de los implicados.
Al menos 56 de los tripulantes han salido en libertad después de que los jueces no encontraron indicios de delito, mientras que a otros 32 les dieron libertad condicional, tras ser imputados de un presunto delito de asociación ilícita.
Consultado el pasado miércoles durante su visita a Quito, el secretario de Estado Rubio aseguró que estas operaciones no tienen intención de matar a pescadores y que buscan acabar con el narcotráfico marítimo de estas organizaciones criminales, que según el representante de la administración de Trump, actúan como terroristas.