Los medios británicos destacan que la visita de Martin es algo más que simbólica, pues Irlanda ocupa este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea (UE), y con esta entrevista Burnham busca asegurarse el apoyo de su 'vecino' irlandés.
El rotativo 'Financial Times' asegura que uno de los objetivos del Gobierno de Burnham es convencer a la UE de que incluya al Reino Unido en su política de preferencia industrial denominada "Made in Europe", una línea en la que trabaja activamente el ministro británico de Economía, John Hailey.
Sin ser tan explícito, Martin dijo antes de su reunión bilateral con Burnham : "Esperamos estas conversaciones para una relación más estrecha entre la UE y el Reino Unido, que irá en beneficio de la UE y también de Irlanda, para ser francos", dijo.
Y por su parte, Burnham dijo que en la próxima cumbre UE-Reino Unido "más adelante este año" -una cumbre que no deja de posponerse por diversas razones- "esperamos dar pasos suplementarios para profundizar la relación con Europa", sin entrar en más detalles.
Sobre los lazos geográficos, históricos y políticos entre las dos islas británicas -con el conflicto de Irlanda del Norte siempre en el horizonte-, los dos jefes de Gobierno evitaron entrar en controversias, en un momento en que la cuestión de la unificación irlandesa vuelve a ponerse sobre el tapete.
Por una parte, el partido norilandés Sinn Féin ha hecho frente común con los independentistas de Gales y Escocia en una inédita 'cumbre nacionalista' el pasado lunes en Cardiff para reclamar a Londres su derecho a la autodeterminación.
Y por otro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha terciado en el debate al asegurar el pasado fin de semana que "le gustaría ver" una Irlanda reunificada y que eso es algo que "tarde o temprano sucederá".