Chami subrayó, en declaraciones recogidas por medios marroquíes, que "numerosas enmiendas de carácter hostil" no fueron finalmente retenidas "gracias al enfoque responsable, constructivo y sereno de la mayoría de los eurodiputados".
Sin embargo, lamentó que "campañas de comunicación y propaganda intenten atribuir al texto disposiciones o posiciones que no contiene".
El diplomático insistió en que la gestión migratoria requiere un "compromiso operativo diario, un diálogo constante y la búsqueda de soluciones comunes y duraderas", y defendió que "un diálogo abierto, franco y sereno sigue siendo la vía privilegiada para afrontar los desafíos comunes".
Por 339 votos a favor, 225 en contra y trece abstenciones, la Eurocámara "condenó los cruces ilegales masivos a Ceuta desde Marruecos, por tierra y por mar, y la instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial" de España.
El texto ha salido adelante con el apoyo de populares, ultraconservadores, extrema derecha, soberanistas y la mitad del grupo liberal, mientras que socialdemócratas, verdes, izquierda y la otra mitad de la bancada liberal votaron en contra.