En un extracto difundido por el medio de investigación 'Canard Enchaîné', el sacerdote pronuncia un discurso, algo exaltado y que data de octubre de 2025, en el que critica a "la gente que come alpiste" y a los que "dan lecciones de moral a todo el mundo", en alusión los progresistas vegetarianos.
Es necesario "tener el valor de vuestras convicciones, como intento hacerlo yo en esta misa. Os toca a vosotros decir: '¡Calmaos, izquierdistas! ¡Chist! ¡Respirad por la nariz!'", manifestó el capellán, identificado por el 'Canard Enchaine' como Romain Ghantour, en medio de los aplausos y las carcajadas de los militares presentes la misa.
La divulgación del vídeo sucede poco después de que fuese publicado por el medio 'Midi libre' un vídeo en el que policías municipales franceses de Carcasona hacían comentarios racistas homófobos y sexistas. Uno de los agentes en causa -ya apartado- es un afiliado del partido de Marine Le Pen, la Agrupación Nacional (RN).
Entre las primeras reacciones políticas al vídeo del sacerdote, destaca la del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, candidato presidencial para 2027 y uno de los favoritos a clasificarse a la segunda vuelta de los comicios.
"Suponiendo que un discurso así tenga cabida en la Iglesia católica, no tiene ninguna en el ejército francés. Su lugar está en la cárcel por insultos racistas y declaraciones sediciosas", expuso este viernes en un mensaje en X Mélenchon.
El capellán en causa oficia en dos Regimientos de Paracaidistas de Infantería de la Marina francesa (en Carcasona y Castres) y en la Gendarmería de la zona.
La polémica del vídeo sucede además a una semana de la visita en Francia del papa Leon XIV, que tendrá un acento en el multilateralismo y con una visión de la inmigración integradora.
En una entrevista con EFE, Amaury Guillem, secretario general adjunto y director de Comunicación de la Conferencia de los Obispos de Francia, recordó la doctrina de la Iglesia Católica sobre las personas migrantes.
"Lo que dice la Iglesia es que, cuando la gente llega al país de acogida, existe la exigencia de acoger bien a esas personas. Son personas cuya dignidad nunca debe verse mermada, hayan vivido lo que hayan vivido. Y, por lo tanto, hay que hacerse cargo de estas personas para acompañarlas e integrarla", resumió Guillem.