"Salvaguardar la navegación internacional y la resiliencia de las cadenas de suministro globales es una responsabilidad compartida que requiere una cooperación internacional seria para prevenir riesgos que puedan afectar a la economía mundial", dijo Bin Farhan, cuyo país es el mayor productor de petróleo de la OPEP.
Específicamente, el saudí subrayó la importancia de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, que desde el estallido de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero ha sufrido severas disrupciones de tráfico que han azotado las economías petroleras del golfo Pérsico, pero también las de todo el mundo.
También pidió proteger el estrecho de Bab al Mandeb, el golfo de Aden y el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes del Yemen -aliados de Irán- imponen un bloqueo marítimo a todo buque vinculado con Arabia Saudí en el marco de su escalada contra Riad, que encontró en esas vías su principal alternativa a la exportación de crudo tras el cierre de Ormuz.
Asimismo, pidió restablecer la navegación en Ormuz a su estado anterior al inicio de la guerra, mientras que rechazó "el uso, por cualquier parte, de estas vías navegables vitales como instrumento de presión, amenaza o perjuicio a los intereses de los Estados", en referencia al intercambio de amenazas entre Washington y Teherán.
El jefe de la diplomacia saudí recordó que los países árabes del golfo Pérsico "han sido objeto de flagrantes ataques iraníes dirigidos contra sus recursos" durante la guerra de Oriente Medio, por lo que reiteró el derecho del reino a "proteger su seguridad y soberanía" y llamó a la comunidad internacional a "asumir sus responsabilidades".
"La seguridad de la región del Golfo es parte integrante de la seguridad de la región y del mundo en su conjunto. La estabilidad de esta región vital está directamente vinculada a la seguridad energética mundial, la firmeza del comercio internacional y la resiliencia de las cadenas de suministro globales", aseveró.
En este sentido, aseguró que los esfuerzos para restablecer la seguridad en Oriente Medio "no pueden basarse en la dominación, la influencia o la explotación de las crisis", por lo que manifestó su apoyo a las iniciativas de desescalada como la de Catar y Pakistán, que ejercen de mediadores entre Estados Unidos e Irán.
Además, afirmó que cualquier acuerdo debe ser "integral, eficaz y sostenible", mientras que pidió garantías para que Oriente Medio "esté libre de armas de destrucción masiva y que los programas nucleares pacíficos estén sujetos a la supervisión, verificación y salvaguardias internacionales", sentenció.