Un comunicado del departamento de relaciones públicas del Ejército (ISPR, por sus siglas en inglés) indicó que el buque BNS Khalid Bin Walid interceptó la embarcación el pasado 30 de septiembre cerca de la isla de San Martín. La intervención se produjo tras el aviso de un pesquero que avistó el barco a la deriva por un fallo en el motor.
La nave corría el riesgo de hundirse tras averiarse también la bomba de agua. Una vez rescatados, los ocupantes recibieron primeros auxilios y alimentos.
Tras los primeros interrogatorios, las autoridades identificaron a 11 rescatados como presuntos miembros de una red de trata, mientras que los 65 restantes serían víctimas engañadas. Según la Marina, la mayoría de los afectados habrían sido secuestrados y retenidos en zonas remotas de Teknaf (sureste) antes de ser embarcados hacia Malasia.
Aunque no se revelaron las nacionalidades de los ocupantes, los detenidos y el navío incautado fueron entregados a la policía de Teknaf para su identificación y procesamiento legal, detalló a EFE un portavoz naval.
La región de Teknaf alberga a decenas de miles de refugiados rohinyás huidos de Birmania (Myanmar), quienes habitualmente se embarcan en peligrosas travesías hacia naciones del Sudeste Asiático.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), unos 6.501 rohinyás tomaron esta ruta marítima en 2025, un año en el que la agencia de la ONU registró 860 muertes o desapariciones en el mar.