La representante de la agencia en el Territorio Palestino, Reinhilde van de Weerdt, denunció que uno de los principales cuellos de botella para la entrada de estos productos sanitarios a Gaza es el sistema de aprobación de las autoridades israelíes, cuya burocracia aumenta con el tiempo y cambia constantemente.
Como media, las autoridades israelíes tardan en promedio dos meses y medio en autorizar la llegada de suministros médicos y, si son rechazados, el trámite debe comenzar nuevamente desde cero, lamentó Van de Weerdt desde Jerusalén, en una rueda de prensa para los periodistas acreditados ante la ONU en Ginebra.
"Se añaden nuevos requisitos frecuentemente, a menudo sin explicación clara, y el número de pasos administrativos ha aumentado con el tiempo sin que ello se haya traducido en mejoras en la fluidez o en la previsibilidad de entrada de suministros a Gaza", señaló la responsable de la OMS.
Van de Weerdt detalló que no todos los productos sanitarios están afectados por igual: mientras los medicamentos circulan relativamente bien, con una tasa de autorización del 87 %, es frecuente que se bloquee la entrada de kits sanitarios (paquetes con artículos médicos para uso personal).
También son "problemáticos" equipamientos tales como máquinas de rayos X o equipos de esterilización, bloqueados frecuentemente sin que las autoridades israelíes den explicaciones.
"Los equipos de laboratorio y diagnóstico constituyen otro de los mayores cuellos de botella, con un 40 % de ellos retenidos a la espera de aprobación", añadió.
La responsable de la OMS en Palestina advirtió que cada día adicional de almacenamiento acerca muchos de estos suministros a la fecha de caducidad o aumenta el riesgo de que sufran daños antes de llegar.
"Necesitamos que los suministros humanitarios y sanitarios entren en Gaza de forma previsible y sin obstáculos, a gran escala. También necesitamos que se pueda acceder por múltiples pasos fronterizos para que la ayuda no entre con cuentagotas", resumió.