Combs fue arrestado en 2024 en Nueva York y enfrentó juicio en una corte federal por varios cargos, de los que fue hallado culpable de dos el año pasado, pero fue exonerado de las acusaciones más graves: trata de personas con fines sexuales y crimen organizado. Además enfrenta varias demandas civiles.
A Combs, que ya había estado en aislamiento tras una pelea con otro reo el año pasado, se le impuso el castigo luego de que la cadena NBC publicara esta semana que invierte miles de dólares para mantener en la prisión de Fort Dix el estilo de vida al que estaba acostumbrado, lo que incluye pagar a prisioneros que le cocinan, limpian su celda, lavan su ropa y uno que le da masajes.
De acuerdo con NBC, pudo confirmar esa información tras revisar fotos y videos tomados en la prisión al artista, que publicó junto con la denuncia y varias entrevistas a cuatro hombres que comparten la misma unidad con Combs.
Mientras que la revista People publicó este viernes, citando una fuente cercana a Combs, que fue visto usando su teléfono de contrabando para ver Instagram y fotos sexualmente explícitas que le envió una exnovia.
Indica además que al parecer también cuenta con una tableta que usa para ver películas y ha conseguido una reserva de licores costosos que suele beber los fines de semana, según declaró la fuente a la revista.
Tras las denuncias, la Oficina Federal de Prisiones indicó que por motivos de privacidad, seguridad y confidencialidad no hace comentarios sobre las condiciones de reclusión de una persona, incluyendo si es objeto de acusaciones.
Un portavoz de Combs señaló a People que el escrutinio constante de cada detalle "mundano" de la vida de Combs en prisión "ha llegado al punto en que los medios de comunicación caracterizan la vida cotidiana en prisión como si fuera noticia".
"La única noticia relevante es que Sean continúa cumpliendo su condena conforme a las normas y espera pacientemente la decisión del tribunal sobre su apelación", indicó.