La cifra se mantuvo estable respecto a la víspera, cuando las autoridades contabilizaron 157 institutos cerrados, destacó en un comunicado el Ministerio, al incidir en que más del 96 % de los centros están hoy abiertos.
Un bloqueo que se había instalado esta mañana frente a la universidad de Assas, en el distrito 6 de París, fue rápidamente retirado por agentes de la CRS (Compañías republicanas de seguridad), un cuerpo de la Policía Nacional de Francia especializado, entre otras funciones, en el mantenimiento del orden público.
Tras la jornada de protestas y manifestaciones estudiantiles del jueves, la incertidumbre persiste este viernes sobre la continuación del movimiento estudiantil de secundaria, ya que las organizaciones han convocado nuevas manifestaciones para el próximo martes 13, mientras que sus representantes y el gobierno han acordado continuar hasta entonces sus conversaciones.
La jornada de protestas de la víspera estuvo salpicada por enfrentamientos entre policía y manifestantes, al tiempo que el Gobierno francés ultima las respuestas concretas para aplacar la revuelta, como la llegada a las aulas de los centros más necesitados de 3.000 profesores suplentes de aquí al próximo martes anunciada anoche por el ministro de Educación, Édouard Geffray.
Esa era una de las reclamaciones de los estudiantes, que piden también reducir el número de alumnos por aula y los horarios -que en secundaria pueden extenderse desde las 8.00 a las 18.00 horas-, mejorar las instalaciones, en muchos casos vetustas y no adaptadas a las olas de calor, y eliminar o reformar el sistema de admisión a la universidad (Parcoursup), al que reprochan falta de transparencia.
Tras las masivas movilizaciones del martes pasado, donde se registraron hasta 450.000 personas -según los sindicatos-, la de ayer, sin tener el mismo alcance, logró 71.500 manifestantes, de los cuales 24.500 se encontraban en París, según el Ministerio de Interior. Hubo 504 arrestos y 48 agentes de policía heridos.
No se registraron incidentes graves, pero Interior señaló en un comunicado un aumento de la violencia urbana que se registró al margen de las protestas estudiantiles "pacíficas, menoscabando su legítima expresión" para reivindicar una mejora en las condiciones de estudio para los 2,7 millones de estudiantes de institutos en Francia.
"Necesitamos ya medidas concretas. Mientras no se pongan encima de la mesa 10.000 millones de euros, no pararemos la movilización", advirtió en declaraciones a la prensa la portavoz de la Unión estudiantil, Sabrine Kharbach, quien habló de una lucha "histórica" que va más allá al agregar reivindicaciones que van desde los agricultores, pasando por los bomberos y los profesores.
La representante anunció la convocatoria de otra jornada de movilizaciones el 13 de octubre.