Mensaje de solidaridad de la Iglesia panameña tras el seísmo, que dejó 13 templos dañados

Ciudad de Panamá, 10 oct (EFE).- La Conferencia Episcopal de Panamá lanzó este sábado un mensaje de apoyo y solidaridad al pueblo panameño después del terremoto de magnitud 7,7 que causó daños en al menos 13 iglesias y cerca de una treintena de heridos leves.

"En medio de esta prueba, recordemos que somos un pueblo de fe y de corazón generoso. Panamá ha sabido levantarse en los momentos difíciles porque, cuando un hermano sufre, siempre hay manos dispuestas a ayudar. Hoy necesitamos volver a mostrar ese rostro solidario de nuestra gente, donde nadie sea indiferente al dolor del otro y donde quienes más necesitan encuentren una mano amiga", pidió en un comunicado la Conferencia Episcopal.

También invitó a la población a "mantener la serenidad, a cuidarse mutuamente y a seguir las orientaciones de las autoridades competentes, evitando informaciones no verificadas que puedan aumentar la preocupación", teniendo especial atención con los niños, adultos mayores, enfermos, discapacitados y familias más vulnerables.

El terremoto, cuyo epicentro se situó cerca de la localidad de Tonosí, en el suroeste del país, tuvo una magnitud de 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), aunque el Instituto de Geociencias (IGC) de Panamá lo rebajó a 7,5, mientras prosiguen las réplicas, más de un centenar.

Desde la Conferencia Episcopal pidieron a sus sacerdotes y otros religiosos que permanezcan atentos a las necesidades de sus comunidades y que las "parroquias, donde las condiciones de seguridad lo permitan, sean verdaderos hogares de puertas abiertas, donde las personas encuentren acogida".

El Gobierno de Panamá informó este sábado que se mantienen las evaluaciones en todo el país, reforzadas en las provincias centrales de Herrera, Los Santos y Veraguas, las más afectadas y cercanas al epicentro del terremoto, y cifraron en 426 las residencias revisadas en las que se detectaron daños desde menores hasta totales.

También unos 419 centros educativos, de un universo de más de 3.000 en todo el país, se vieron afectados.

En ese último reporte no se dieron detalles del total de iglesias afectadas, algo que sí se hizo en un informe anoche, en el que cifraron en 13 los templos dañados en cinco provincias.

Entre ellos está la catedral de San Juan Bautista de Penonomé, en el centro del país, en donde una de las dos torres colapsó a causa del terremoto, precisamente en momentos en que varios sacerdotes y el obispo del municipio, Edgardo Cedeño, sostenían una reunión, como dijo el prelado a EFE.

También en el histórico pueblo de La Villa de Los Santos, en la península de Azuero, la zona más afectada por el terremoto, se vio afectada la iglesia que preside la plaza principal.

A esta iglesia de San Atanasio es imposible acceder porque las grietas se escurren por todas sus paredes y el último nivel de la torre del campanario ya no existe. Se cayó sobre la calle cuando la tierra temblaba con fuerza.

Rafael Valdivieso, el obispo de Chitré, también en la península de Azuero, lanzó en un comunicado un mensaje de "cercanía, oración y solidaridad con todas las familias afectadas".

"Hermanos, mantengamos la serenidad, evitemos los rumores y no permitamos que el miedo nos robe la esperanza. Nuestra tierra ha sido sacudida, pero nuestra fraternidad debe permanecer firme", dijo Valdivieso.

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