Youssouf transmitió sus "más sinceras condolencias" a las familias y seres queridos de los fallecidos y manifestó su "solidaridad con todos los afectados por esta tragedia", según dijo en un comunicado.
El jefe de la Comisión (secretariado) subrayó "la urgente necesidad de reforzar la cooperación regional e internacional para abordar las causas profundas de la migración irregular, combatir el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, y promover una migración segura, ordenada y regular".
El presidente reafirmó, asimismo, el compromiso de la Comisión de la UA de trabajar con los Estados miembros y los asociados para "proteger la vida y la dignidad de los migrantes -en particular de los grupos vulnerables, incluidos los niños- y para impulsar esfuerzos coordinados destinados a prevenir tales tragedias".
Al menos 139 migrantes fallecieron tras volcar su embarcación frente a las costas de Yibuti, informó este domingo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que precisó que "otras 84 personas permanecen desaparecidas".
La embarcación transportaba a 305 personas desde Yibuti hacia Yemen cuando volcó cerca de la localidad costera de Guhere, en la región de Obock (norte), durante la noche del 8 al 9 de octubre pasados, indicó la OIM, que precisó que "unas 82 personas sobrevivieron al naufragio" y que se trata de ciudadanos etíopes.
Según la organización, la tragedia constituye uno de los naufragios "más mortíferos" registrados en la llamada ruta oriental, una de las más peligrosas del mundo.
Cada año, recordó la OIM, decenas de miles de migrantes procedentes del Cuerno de África atraviesan Yibuti y cruzan el estratégico estrecho de Bab al Mandeb con la esperanza de llegar a los países del Golfo en busca de seguridad, estabilidad y empleo.
La pobreza, la inseguridad y los crecientes efectos del cambio climático impulsan a muchas personas a hacer este viaje, a pesar de la creciente inestabilidad en Oriente Medio.