Después de tres años de crecimiento gracias a la locomotora de la industria militar y un modesto 2025 (1 %), el producto interior bruto (PIB) ruso avanzará este año un 0,9 %, pese a la subida de los precios de las materias primas a nivel mundial.
Los ataques ucranianos contra las refinerías rusas, algunas de las cuales han tenido que suspender sus operaciones durante varios meses, han hecho que el sector de procesamiento de crudo se haya visto más afectado que los propios mercados, ya que los precios del petróleo son a día de hoy entre un 70 % y un 95 % más altos que antes de la guerra en Irán.
Con todo, la presión sobre el mercado petrolero ha aumentado desde junio debido a los ataques contra las terminales portuarias en el mar Negro, incluidas las operadas por el Consorcio del Oleoducto del Caspio, que han limitado las exportaciones kazajas a Europa.
Tampoco se pueden ignorar los ataques de drones acuáticos contra petroleros en los mares Negro y Azov, el último de los cuales alcanzó un petrolero con bandera de Liberia frente a las costas del balneario ruso de Sochi.
Estas pérdidas se verán compensadas "parcialmente" por el gasto en defensa, señala el FMI, que aumentará el próximo año un tercio en comparación con 2026 hasta los 200.000 millones de dólares -600.000 millones de dólares en el próximo trienio-, según el nuevo presupuesto ruso.
La informe habla también de una caída de las exportaciones de diésel, pero no tiene en cuenta el acuerdo alcanzado el viernes entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y estadounidense, Donald Trump, para la reanudación de las exportaciones rusas al mercado mundial, que pueden alcanzar los tres millones de toneladas mensuales.
En ese sentido, el riesgo geopolítico del conflicto en Ucrania para los precios de los hidrocarburos se mantiene, ya que Rusia tendrá mientras dure el acuerdo -abril de 2027- muy pocos motivos para detener la guerra y firmar un tratado de paz.
Lo mismo ocurre con una posible tregua de los ataques en el mar Negro, uno de los motivos del alza de los precios del trigo (22,7 %) y el maíz (3,8 %), según el FMI.
La guerra en Ucrania también sería uno de los factores causantes del incremento del precio del fosfato -22,4 %-, ya que rusos y ucranianos están entre los mayores exportadores de fertilizantes a los países del hemisferio sur.