Durante la primera etapa, Nacional asumió el control absoluto del encuentro y buscó inclinar la balanza a través de la posesión. Bajo la batuta de Josué Colmán en la creación, el cuadro tricolor dominó los tiempos, aunque con poca profundidad y escasas ideas en los metros finales. Enfrente, Recoleta FC optó por un planteamiento sumamente conservador; sin embargo, su repliegue excesivo terminó aislándolo por completo, anulando cualquier posibilidad de lastimar mediante contragolpes.
Recién en los últimos diez minutos del primer tiempo, la “Academia” encontró la claridad necesaria para romper el cerco defensivo del “Canario”. La jugada nació de una descarga precisa de Hugo Adrián Benítez hacia la posición de Orlando Gaona Lugo. Ubicado sobre el sector derecho y con un perfil sesgado, el extremo rompió el libreto: en lugar del habitual centro, sacó un potente derechazo con destino de red que exigió la brillante respuesta del guardameta Óscar Toledo, quien salvó providencialmente a su arco.
Minutos después llegó la gran jugada polémica del encuentro. Hugo Adrián Benítez aprovechó un despeje corto de la zaga amarilla y conectó un derechazo que fue bloqueado por Pedro Ríos. Tras el llamado del VAR, el árbitro Mario Díaz de Vivar acudió a revisar el monitor; las imágenes evidenciaron que, en el movimiento natural de la pierna al rematar, el delantero impactó con la plancha sobre el botín del lateral izquierdo de Recoleta, quien intentaba un bloqueo legítimo. Pese a la revisión, Díaz de Vivar sancionó la pena máxima. Del cobro se hizo cargo el propio Hugo Adrián, pero su violento remate se perdió por encima del travesaño.
Ya en tiempo cumplido de la primera etapa, el dueño de casa volvió a rozar la apertura del marcador mediante una gran acción individual de Hugo Adrián Benítez. El delantero fabricó una diagonal desde la derecha hacia el medio, dejando en el camino a Juan Franco; luego, ante la cobertura escalonada de Lucas Monzón, encontró el resquicio exacto para sacar un sutil zurdazo colocado. El balón, para mala suerte local, se estrelló de lleno en el poste derecho de Óscar Toledo, quien solo atinó a mirar cómo el metal salvaba su arco de manera cómplice.
En el complemento, fue Recoleta el que salió con mayor ambición y avisó de entrada a través de la pelota parada. Un tiro de esquina ejecutado por Wilfrido Báez cayó directo al primer poste, donde Facundo Echeguren aprovechó una floja descoordinación defensiva de Nacional para conectar un cabezazo en completa libertad. El frentazo dejó pagando al portero Santiago Rojas —quien salió a destiempo y quedó a mitad de camino—, aunque el guardameta tricolor terminó respirando aliviado ante la poca puntería del zaguero visitante.
En el mejor momento de la visita, Nacional supo golpear gracias a una exquisita maniobra colectiva. Todo comenzó con un pase rasante de Ángel Cardozo Lucena para el lateral Carlos Espínola en zona de gestación; tras una rápida pared con Hugo Adrián Benítez, Espínola buscó prolongar la jugada con Leandro Meza. Sin embargo, el balón le quedó servido a Meza, quien se perfiló de manera magistral: con un control orientado hacia la derecha y una sutil definición de zurda, acomodó la pelota al palo derecho de un vencido Óscar Toledo, firmando un auténtico pase a la red que abrió el marcador.
Herido en su orgullo tras el gol en contra, Recoleta intentó reaccionar y generó un par de ocasiones claras, el primero a través de sus laterales, porque Pedro Ríos mandó un centro pasado desde la izquierda que encontró solo a Facundo Echeguren al otro lado; el defensor aplicó el cabezazo muy centrado, permitiendo que “Kili” Rojas desvíe el esférico por encima del travesaño. Poco después, Brahian Ferreira volvió a inquietar con un derechazo cruzado, encontrando nuevamente la oportuna respuesta del arquero tricolor, que se estiró sobre su costado derecho para evitar la paridad.
Ya en tiempo de descuento, Nacional dispuso de dos claras oportunidades para sentenciar el pleito en los pies de Hugo Iván Valdez. En la primera, el delantero conectó de primera un centro rasante enviado por Ignacio Bailone, pero Óscar Toledo salvó su arco con una espectacular reacción. Minutos más tarde, se repitió el duelo entre los mismos protagonistas: Valdez intentó eludir al guardameta en el mano a mano, pero Toledo achicó con categoría y le terminó arrebatando el esférico, para mantener en partido a su equipo hasta el pitazo final.
